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jueves, 15 de marzo de 2018

Whitesnake - 1987



La debacle púrpura, dejó un vacío incómodo y un mal sabor de boca, la gira con Bolin fue realmente desastrosa. Purple quedó como un recuerdo, un mito y una nueva generación de músicos estaban llenado ese vacío. No deja de ser raro, que todas las ramificaciones púrpuras comiencen a hacer música muy extraña, comenzando con The Butterfly Ball and the Grasshopper's Feast (1974), primer disco de Roger Glover, que reúne a gran parte de la familia púrpura y a los músicos destacados de la escena: Coverdale, Hughes, Dio, Tony Ashton (que ya había trabajado con Jon Lord y luego tendrán un banda juntos), Ray Fenwick (futuro guitarrista de Gillan), Les Binks (futuro baterista de Judas Priest), Eddie Hardin, Barry St. John (corista de Pink Floyd durante la gira del Dark Side), entre otros. Con tanto talento reunido, uno espera que el disco sea una de las joyas perdidas de los 70, y no es malo, pero es sumamente raro y me frustra no poderlo definir de otra manera. Los vientos, las cuerdas, los sintetizadores, para mí era demasiado y tardé un tiempo en asimilarlo. Lo insólito del asunto, es que todos los Purple ingresaron por esa misma vía, incluyendo al buen Tommy Bolin, en ese funk/blues/jazz. 

Child in Time (1976), primer disco de Gillan, tiene un sonido bastante similar. De hecho, el vocalista volvió a los escenarios, para la presentación en vivo del disco de Glover, pues Blackmore le prohibió a Dio relacionarse con el bajista. La ovación que recibe Gillan lo impulsa a formar una banda, medio funk, medio jazz, que hasta el día de hoy me deja bastante perplejo, porque simple y llanamente no la entiendo. Le sigue el Malice in Wonderland (1977), primer y único disco de Paice Ashton Lord, con la participación de Bernie Marsden (futuro guitarrista de Whitesnake), y sigue teniendo ese sonido raro, medio retro, swing/blues/funky. Hasta el primer disco de Rainbow (1975), tiene algo de funk/blues, pues sus raíces están en el Stormbringer de Deep Purple, aunque la banda del guitarrista es la única que mantiene un sonido crudo, ese primer disco tiene mucho del sonido que después forjará Whitesnake, y eso se debe, a que en los hechos es el último disco de Elf; el Rising ya tiene otro sonido. El otro disco que se inserta en esta excéntrica etapa musical, es el Play Me Out (1977) de Glenn Hughes y no deja de ser sorprendente que todas estas ramificaciones tengan el mismo sonido, muy alejado del Purple clásico. Muestra bien que el motor de la banda, siempre fue Blackmore.  

En 1977, David Coverdale con la ayuda de Mickey Moody y Roger Glover en la consola, graba su primer disco como solista, White Snake. Y tiene el mismo sonido ya descrito, hasta incorpora elementos disco. Le sigue el Northwinds y al culminar esa gira, se incorpora Bernie Marsden. En agradecimiento, a la contribución de los dos guitarristas, Coverdale decide fundar una banda. Neil Murray, que después hará carrera con Gary Moore e incluso con Black Sabbath, se queda con el bajo y con el olvidado Dave Bowle en la batería, consolidan la sección rítmica. Al poco tiempo se incorpora Jon Lord, aunque su lugar en la banda nunca fue relevante. Con ello, la Serpiente reclamó un espacio en la escena europea y fue uno de los grupos más exitosos de ese momento. En 1979 se incorpora el gran Ian Paice, siendo esa la formación clásica. Pero la banda no tiene ninguna semejanza con Purple; Paice fue muy claro al respecto, todas las decisiones las tomaba Coverdale, y no siempre eran las más acertadas. Incluso, para ser un súper grupo el resultado es algo decepcionante. Esa primera etapa fue muy creativa y sacaron muy buenos discos, pero ninguno es excepcional; Whitesnake era una banda de segundo rango, como todas las ramificaciones púrpuras. 

En 1981 comenzaron las primeras tensiones, pese a que la banda acumulaba discos de oro y éxitos radiales, el nivel de vida no mejoraba; los músicos estaban cansados de recibir una paga miserable por todo el esfuerzo que realizaban. Coverdale reorganizó a la banda, despidió al manager y asumió él mismo todo el peso del negocio; los demás, desilusionados, tomaron rumbos diferentes. Coverdale le suplicó a Lord y Moody quedarse, y ambos lo hicieron. Cozy Powell tomó la batería, Colin Hodgkinson el bajo y Mel Galley la guitarra (quien fue compañero de Hughes en Trapeze). Esa formación lideró el Monster of Rock del 83, tenían un sonido mucho más potente en vivo, ahí se produce un primer viraje hacia el metal; la batería de Powell hace toda la diferencia. Pero los problemas de dinero seguían ahí; para solucionar ese percance sólo había una salida: tenían que ingresar al mercado estadounidense a como dé lugar. Coverdale cedió ante la presión, cambió su actitud y su visión de la banda. En esa nueva ecuación Moody salía sobrado; Coverdale le dio la espalda un amigo, a quien lo acompañó en los momentos más difíciles de su carrera. Al final del día, los negocios son más importantes y la amistad un simple malentendido. John Sykes, lucía con un rock star y podía llevar a la Serpiente al siguiente nivel. El cambio se impuso por sí solo.


Seguía la rotación de personal, Murray volvió, Galley se fue y en abril de 1984, Jon Lord reasumió sus funciones como tecladista de Deep Purple. Pese a todo el Slide It In (1984) fue un éxito en los Estados Unidos de América. La versión U.S. tiene un sonido comercial y dos mega éxitos: Slow an’ Easy y Love ain’t no Stranger, que ya anticipan todo lo que vendrá. Reducidos a un cuarteto, con mejores pintas y cabelleras despampanantes, Whitesnake se lanzó a la conquista de América. Un hit más en el repertorio no cambia la situación de fondo, el dinero seguía saliendo y nadie sabía en dónde se quedaba. Powell comenzó a cansarse y Coverdale, estuvo a punto de ponerle un fin a la banda, tal como pasó el 81. La casa disquera, que vio potencial en Coverdale y Sykes, movió todas sus influencias para poner en pie un proyecto. Murray se quedó y Aynsley Dunbar entró como baterista. El 85, ya tenían una maqueta casi terminada, pero tuvieron que enfrentar la sinusitis de David Coverdale; habiendo perdido su habilidad de cantar, la producción del disco se pospuso de manera indefinida. Fue el periodo más duro para el vocalista, entró en un lento proceso de recuperación, pero estaba decidido a terminar el disco; lo tenía que hacer por convicción personal, tenía que demostrarle al mundo que podía llegar más lejos que Deep Purple, que era un mejor frontman y mejor vocalista que Gillan.      

Entre tanto Sykes, perdió la paciencia y propuso traer a otro vocalista; se produjo un enfrentamiento y quedó muy claro que Whitesnake es propiedad exclusiva de Coverdale. 1987, el lanzamiento del disco epónimo, con una nueva imagen y cabalgando de pleno en terreno glam, fue uno de los discos más exitosos de la década. Siempre tendrá eso en mente, Deep Purple es una banda icónica, la Serpiente tuvo su momento, pero rebasó en ventas a cualquiera de las ramificaciones púrpuras. Éxito comercial sin duda, y también fue aclamado por la crítica. En lo personal, creo que es demasiado ochentero y la voz de Coverdale suena diferente; después de su enfermedad y de una cirugía en las cuerdas vocales, es admirable que pueda seguir cantando. Pero nunca pudo recuperarse del todo, aunque el cambio no es tan dramático como en el caso de Gillan, la voz de Coverdale suena mal cuando trata de alcanzar agudos y en sus tonos bajos suenan desgarrados. Adoro como Coverdale canta, pero después del 87, el vocalista lo da todo y lo triste es que no siempre suena bien; las versiones en vivo, presentes en esta edición, dan testimonio de ello. El disco es una bestialidad y un hito en el metal. Es el Whitesnake que todos recordamos, super pesado, aunque popero, con un David Coverdale rejuvenecido y convertido en un símbolo sexual. Irónico, tomando en cuenta que el 73, los Purple dudaron en contratarlo porque era un tipo muy feo.


Lo que siempre me ha sorprendido de este disco, es lo fuerte que suena; y esta nueva versión, que Coverdale supervisó en persona, tiene cositas muy interesantes. Versiones en vivo, ya era tiempo de tener un documento de esa gira, versiones “evolution”, varios demos enlazados entre sí, muestran bien el proceso creativo, y remixes. Es una bonita edición, aunque ya son muchas las ediciones que tiene este disco, reeditado hasta el cansancio, pero creo que esta es la versión definitiva, la que vale la pena tener. 

El disco abre con Still of the Night, durante mucho tiempo escuché esa idea que Coverdale era un imitador de Plant, me parecía absurdo pues el registro vocal de ambos es muy diferente; pero esta canción lo confirma, tiene un sonido muy Zeppelin y Coverdale sostiene las notas agudas, aunque ese nunca fue su fuerte. Es una de las canciones que más me gusta, construida sobre un demo de Ritchie Blackmore, Coverdale hace un gran trabajo vocal, aunque fuerza mucho su voz; con todo, creo que es el punto más alto del disco. 

Give Me All Your Love, es una cuasi balada, muy al estilo Coverdale; aquí los teclados resaltan y le dan ese toque glam. La versión evolution, es mucho más interesante y muestra bien que comienza como una canción bluesera que fue mutando hasta convertirse en un hit radiofónico. La producción de Keith Olsen es lo que cambia todo y es realmente la pieza crucial que explica el éxito del disco. La versión remix, conserva los arreglos de Mike Stone y la idea original detrás del disco, los teclados son más discretos y tienen un sonido muy similar al Slide in It y al Whitesnake clásico. 

Bad Boys es otro hit, pop metal en toda su gloria; creo que en vivo suena mucho mejor y la versión del Live …  In the Shadow of the Blues me parece gloriosa. Aquí es pues muy al estilo Bon Jovi y eso me incomoda. La versión evolution, muestra bien que Whitesnake es ante todo una banda de blues, pero el 87 Coverdale perdió el control de la banda y el resultado es muy diferente de lo que alguna vez avizoró. La Serpiente se convirtió en un coloso, demasiado ochentero para los noventas y perdió relevancia. Cumplió con su objetivo, pero el precio pagado fue perder su identidad. Por cierto, no hay versión remix. 

Is This Love? fue el mega hit del disco y es una canción que detesto y sólo la escucho en sus versiones en vivo. No es mala, es demasiado trillada y me empalaga. Las otras versiones no agregan nada, en el remix, la guitarra está más presente y suena un poco mejor; es todo. 

Here I Go Again, es una canción de Marsden grabada originalmente para el Saints & Sinners (1982), en ese momento fue un éxito modesto en Europa, en su versión Power Ballad fue un mega hit planetario, ambas versiones se parecen, solo hay una pequeña variante en la letra. Esto le valió a Bernie Marsden gran parte de su fortuna, y puso en marcha su propia exégesis de la Serpiente, con Jørn Lande como vocalista que después tendrá una carrera brillante como solista.

Después vienen las canciones de relleno, nada relevantes por cierto; con esos sus teclados que nunca me gustaron, con esos solos ultra técnicos, aunque genéricos en el fondo. Es un gran momento para la Serpiente, aunque es un momento casi denigrante para el metal, el glam en todo su apogeo. Parece un disco de Michael Jackson, diseñando para producir éxitos. No tiene nada de malo, pero el éxito es pasajero. La versión evolution de Looking for Love, suena bastante bien. Eso confirma un punto, las canciones son excelentes, pero eso es lo de menos; necesitas producción y las pintas apropiadas si es que quieres triunfar en la industria musical. Hoy en día la industria está en crisis, pero le da mayor libertad a los artistas, tienen la posibilidad de definir un sonido y de vestirse como bien les dé la gana. Viendo, fotos de ese periodo es difícil saber si es Whitesnake, Poison, Dokken o Ratt, se ven bastante similares y suenan a lo mismo.   

Crying in the Rain, si es una de mis canciones favoritas y esta versión es bestial. Grabada originalmente para el Saints & Sinners, pasó desapercibida en su momento. Aquí su trasfondo blues se pierde casi por completo, pero el trabajo de la banda es colosal. Sykes le mete un solo memorable, el mejor de todo el disco.  

Don't Turn Away cierra el disco, con ese sonido super pegajoso. No puedo decir que es malo, pero no me gusta el sonido que tiene, los remixes funcionan mejor. Después de esto la banda sacaría un disco más antes de desaparecer casi por completo hasta los 2000. Coverdale se convirtió en el rock star que siempre soñó, solo para darse cuenta que ese no era su lugar. La Serpiente se salió de control y es su legado, siempre será recordado por estas canciones, aunque el Whitesnake clásico es más relevante a nivel musical. Y sin embargo, algo que todos deploramos es que nunca se produjo esa esperada reunión con la formación clásica, y hubo un par de oportunidades, ya habrá tiempo de comentar sobre el asunto. Coverdale está consciente de sus errores, pero su orgullo es más grande. 

El DVD, tiene sus cositas interesantes; lo más relevante es el material en vivo, lo demás es prescindible. 




domingo, 14 de junio de 2015

Whitesnake - The Purple Album (2015)




En 1973 David Coverdale, un ilustre desconocido, asumió la tarea impensable de reemplazar a Ian Gillan en una de las bandas más populares de la escena británica. Sustituir a uno de los vocalistas más icónicos de su generación parecía una tarea descabellada. Cuando sale el Burn, en 1974, había más de una razón para mostrarse escéptico; el resultado dejó atónito a la crítica y a los fans. El Burn es muy diferente a todo lo que Purple había hecho hasta el momento, es un disco más orientado hacia el blues y cuenta con dos vocalistas que se complementan bastante bien. Pero el resplandor púrpura se apagó, cuando el Mark III volvió al estudio para grabar el Stormbringer que se distancia aún más del sonido clásico de la banda y el resultado no fue del completo agrado de Blackmore. El guitarrista se fue al terminar la gira; tras arduos debates, los miembros restantes, decidieron continuar, dándole la oportunidad a otro guitarrista. El efímero Mark IV grabó el Come Taste the Band pero es claro que se trata ya de otra banda. La gira fue un desastre y en marzo de 1976 Lord y Paice tomaron la decisión de ponerle un punto final a la banda.

Al poco tiempo Coverdale sacó su primer disco como solista White Snake que luego le dio nombre a su banda. Con una clara orientación hacia el blues y las guitarras, Whitesnake se convirtió en una pequeña atracción británica, distanciándose prudentemente del legado púrpura, rivalizando a su vez con Rainbow; en más de una ocasión se produjo un altercado con Blackmore, ambas bandas se disputaban el mismo público. Para 1980, Coverdale y compañía, era una banda muy exitosa en Europa y en sus filas pudo reclutar a Jon Lord y al gran Ian Paice. Pese al aporte del grupo, es claro que la banda tenía un líder y el rol de Paice y Lord se redujo al mínimo causando tensiones pues si bien la banda acumulaba discos de oro, el dinero parecía esfumarse y el mercado estadounidense les era totalmente hermético. Paice salió del grupo el 82 y curiosamente fue reemplazado por Cozy Powell, quien fuera baterista de Rainbow. Jon Lord presentó su renuncia en dos ocasiones pero Coverdale le imploró reconsiderar esa situación y se quedó con la banda hasta el 84, año de la reunión esperada del legendario Mark II.

A finales de los 80, Whitesnake se convirtió en una de las bandas más grandes del planeta, adoptaron otra imagen y un sonido más cercano al metal; conquistaron a los Estados Unidos, y la serpiente blanca se convirtió en un coloso. El disco epónimo de 1987, junto con el Poison de Alice Cooper, es una de las obras maestras del glam. Con ello Coverdale le dio la espalda a su pasado y nunca más quiso tener relación alguna con Deep Purple o con los miembros de la alineación clásica de Whitesnake. Sin embargo, ese triunfo tenía un sabor amargo, la banda se convirtió en algo demasiado grande y pomposo, tenía un sonido artificial y no es lo que Coverdale buscaba. En 1991, al terminar la gira del Slip of the Tongue, el vocalista decidió decapitarla.

Como anécdota, en una de esas sorprendentes asociaciones, Jimmy Page y David Coverdale sacaron un disco en 1993, la colaboración recibió una buena recepción de la crítica pero la gira no cumplió con las expectativas, el proyecto no llegó más lejos; claro que es interesante escuchar a Coverdale cantar canciones como Kashmir o Rock and Roll. El vocalista planeó retirarse de la industria y a finales de los 90 lanzó su gira de despedida. A principios de los 2000, tratando de mitigar el desastre comercial de su disco como solista Into the Light, Coverdale puso en marcha una nueva versión de la banda. El proyecto funcionó tan bien que Coverdale decidió reactivarla combinando el sonido de los primeros discos con el sonido agresivo de finales de los 80 por el cual es recordado. Desde entonces la banda ha sacado muy buenos discos revitalizando su popularidad e introduciendo al vocalista a un nuevo público.

La muerte de Jon Lord, fue un golpe muy duro; Coverdale colgó un emotivo homenaje en el sitio oficial de Whitesnake y cuando se anunció el proyecto con el fin de organizar un concierto tributo al tecladista, reuniendo a todos los músicos que trabajaron con él, la comunidad purplediana entró en efervescencia. Por razones que nunca fueron esclarecidas ni Coverdale ni Blackmore participaron del evento; fue una oportunidad desperdiciada. Según lo que comenta el propio vocalista el Purple Album, surge de las cenizas de la reunión fallida del Mark III. Es cierto que el 2009, los rumores de una reunión se propagaron por todos los foros de discusión; el propio Lord desmintió la veracidad de las fuentes, aunque el propio Lord también desmintió la posible reunión del Mark II faltando dos semanas para su realización. Blackmore, en varias entrevistas también manifestó la posibilidad de hacer un par de conciertos con sus antiguos colegas, sólo por mantener viva la nostalgia, nunca proyectó una gira. Hughes ha colaborado con todo el mundo y es claro que habría aceptado de haberse concretado el proyecto, pero lo que nadie nunca sabrá es quién habría asumido el puesto de baterista.

Creo que la muerte de Lord fue una lección de humildad para David Coverdale y ahora por fin está dispuesto a hacer las paces con su pasado. El disco es muy interesante en sí y como son canciones que he escuchado gran parte de mi vida estoy en la casi obligación de hacer un comentario.

Sin sorpresas el disco comienza con Burn, que al igual que Speed King y Highway Star fue diseñada para abrir los conciertos, es una canción que Whitesnake incorpora el 2004 a su repertorio. La versión de Deep Purple es pura fuerza bruta, la de Coverdale es algo floja, la canción recién cobra vida cuando llega al solo de guitarra. También es claro que Tommy Aldridge no está a la altura de Ian Paice. Burn es una canción muy exigente y si bien los arreglos son interesantes es una versión que funciona mejor en vivo. Es una pena que Gillan nunca haya querido cantarla.

You Fool No One, nunca me ha gustado la versión en estudio, me parece que le falta fuerza; en vivo la cosa cambia y sigo pensado que la mejor versión disponible es la que tocan en el legendario California Jam. Aquí los arreglos de Whitesnake son más interesantes, llevan a la canción por otro rumbo, le dan un toque blues, la versión original es bastante funky, algo que siempre le he reprochado. Sin embargo, el resultado sigue siendo bastante plano; la verdad estoy más curioso por escucharla en vivo.  

Love Child, canción compuesta por Tommy Bolin y tocada durante la desastrosa gira del 75-76; la interpretación que hace Whitesnake es muy similar a la original y confirma mi primera impresión, ninguno de los músicos de la serpiente están a la altura de los púrpuras. Lord lo dijo en su momento, el Come Taste the Band no es un disco de Deep Purple, sin embargo es un disco que se parece mucho al Burn. Sigue siendo uno de mis álbumes favoritos y uno de los que más escucho.

Sail Away, es una canción construida sobre las armonías vocales de Coverdale y Hughes; uno de los aspectos que rescato del Mark III y IV, es la utilización de dos vocalistas. Aquí las voces se complementan muy bien aunque generaron cierta rivalidad: la voz de Hughes siempre opacando a la de Coverdale. Aquí la canción toma otro rumbo y me parece más eficaz. Sail Away es una canción muy atípica, incluso en el vasto repertorio de Deep Puprle, tiene una construcción y una progresión muy extraña; bajo la batuta de David Coverdale, la canción se vuelve más accesible, pudo haber sido un hit.

El Stormbringer es tal vez el disco más melódico que han grabado los Purple, también es uno de los discos que más disfruto sobre todo por el impecable trabajo vocal que realizan. The Gypsy, al igual que otras canciones de la banda, funciona mejor en vivo, es más agresiva, ahí no hay nadie detrás de la consola para exhortarles a bajar el tono. Coverdale recupera los arreglos de la versión en vivo y por ello la canción suena mejor 

Lady Double Dealer, la mezcla del Stormbringer nunca me ha convencido, es una canción muy parecida a Lady Down Stay Down, comparten la misma estructura y es mucho más violenta en vivo, sin embargo esas dos canciones nunca han funcionando bien en el escenario.  


Mistreated, es una de las canciones más representativas del Mark III y de David Coverdale, por el hecho que la canción fue construida para adaptarse a su voz; es también la canción que provoca la ruptura definitiva entre Blackmore y el vocalista. Rainbow la incorpora en su set-list y Dio la canta muy bien; Coverdale también lo hizo y Blackmore nunca se lo perdonó. Claro que la versión de Whitesnake es muy diferente a la de Purple o la de Rainbow. La versión que más disfruto es la que interpretan en el California Jam de 1974, ahí Coverdale canta con una fuerza y una pasión jamás igualada. Sigo pensando que es la canción que define al vocalista, la versión del Live at Reading de 1980 es excepcional, con Paice en la batería y Lord en teclados y Bernie Marsden hace un gran trabajo en la guitarra; ese fue el pináculo creativo de la banda. Esta nueva apropiación sigue los arreglos originales y es claro que Coverdale ya no puede cantar con la misma fuerza. Sea dicho de paso Hughes también incorpora esta canción a su repertorio y contrariamente a Coverdale o Gillan, la voz de Hughes sigue igual de potente que en los 70; hay una versión muy interesante que graba con Rata Blanca para un live que salió el 2003.

Holy Man, esta es sin duda la sorpresa del disco y lo es porque es una canción de Glenn Hughes y es la que nunca escucho del Stormbringer; aquí suena mejor y es posible que la escuche con más frecuencia. Si bien debo reconocer que Hughes es un gran vocalista, nunca me ha gustado su estilo vocal.

Might Just Take Your Life, es una canción que Whitesnake incorpora a su setlist habitual entre 1976 y 1978, con Marsden supliendo el trabajo vocal de Hughes. Al igual que Sail Away, tiene una estructura muy atípica y fue construida para equilibrar las armonías vocales; como en el resto de las canciones del Disco Púrpura, extraño la voz chillona de Hughes.  

You Keep on Moving; el más emotivo de los duetos Coverdale / Hughes, es la canción que cierra el Come Taste the Band y una etapa en la tumultuosa historia de la banda. La canción conserva su belleza original. 

Soldier of Fortune; esta también es una canción que sólo Coverdale puede cantar, sólo él puede sentir el dolor que encierran esas palabras. Creo que la mejor reapropiación de la canción la hace el propio Coverdale en su disco acústico Starkers in Tokyo. Curiosamente Lord y Blackmore también la tocan en vivo, con arreglos bastante similares. Nada nuevo en realidad y para colmo hay dos versiones con diferencias bastante sutiles.  

Lay Down Stay Down; esta canción no funciona sin Blackmore y esta versión no me gusta para nada, es el punto más bajo del disco, casi un agravio.  

Stormbringer, la original tiene un sonido demasiado limpio, en vivo es fuerza bruta al igual que Burn; es un torbellino salvaje. Esta versión tiene lo suyo, es más agresiva; tal como la interpretan pudo haber sido un hit en los 80. 

La edición de lujo tiene dos canciones más: Lady Luck y Comin' Home, pero ambas pierden su esencia sin la guitarra de Bolin. 

El Disco Púrpura, tienen sus cosas interesantes, suena como un típico disco de Whitesnake, Coverdale siempre supo rodearse de buenos músicos y me alegra que haya hecho las paces con su pasado. Todavía sigo esperando una última colaboración Coverdale / Hughes. Con todo, este disco era innecesario, los últimos trabajos de Whitesnake, incluyendo los Live, son muy buenos, creo que hubiera sido más interesante incorporar algunas de estas canciones en vivo.