Mostrando entradas con la etiqueta Top discos de Thrash. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Top discos de Thrash. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de mayo de 2017

Top Thrash Metal (George)

Armar estas listas es una experiencia gratificante, es un reencuentro con las diferentes facetas de nuestro recorrido musical. Pero debo confesar que escuchar un solo género es bastante aburrido; soy fiel seguidor de bandas y no de géneros, me gusta la diversidad y no así el dogmatismo conceptual. Con todo, creo que el thrash nos define como generación, es una parte muy importante de nuestra identidad. Con estos discos crecimos, después de todo. 

15. Tankard – The Tankard (1995)



Tenía quince o dieciséis años cuando alguien me pasó este disco; el thrash es rebeldía ingenua, éramos niños enfadados con el mundo, reclamando nuestro espacio y este disco condensaba muy bien esas emociones. Claro, en ese entonces no sabía ni el nombre de la banda ni del disco; con el tiempo mi cinta se estropeó y la perdí. Y comienzo la lista con ese recuerdo, porque también son mis primeros pasos en el mundo del metal y por eso le tengo cariño a este disco. Puede ser controvertido, y no es tan salvaje como yo lo recordaba, pero dónde estaría la gracia si no generamos polémica. 

14. Metal Church – Metal Church (1984)



Cuando sale este disco, el thrash se está definiendo como género, marcando sus diferencias con el speed y el power, y si este disco es un hito incuestionable del metal, es porque combina lo mejor de los diferentes estilos que estaban surgiendo. Si bien no es un disco de thrash strictu sensu, es una de las piedras fundamentales, el eslabón perdido; más allá del debate de formas, este es el ancestro primigenio y vale la pena mencionarlo. 

13. Aura Noir – Black Thrash Attack (1996)



Un disco pionero también en su estilo, pues abre una nueva brecha; a nivel musical es estrictamente thrash, los elementos black vienen del lado de la producción y de las voces. Creo que es el mejor disco de la banda y ejemplifica bien, uno de los problemas más recurrentes: los grupos se estancan, cantonados a una imagen y a un sonido, dejan de crecer y se vuelven aburridos. Y es uno de los problemas con el thrash, siempre es el mismo tipo de composición, la misma estructura en casi todas las canciones y por eso valoro a las bandas que toman riesgos.  

12. Sodom – M-16 (2001)



Es una de las bandas más representativas de la escena alemana, retomando un poco la trayectoria del grupo, me fue difícil escoger un disco; creo que los últimos que gustan más, sobre todo por la calidad del sonido. Concuerdo con el Dieguex, probablemente Agent Orange, sea lo mejor que ha producido la banda. Pero el M-16, no se queda atrás y creo que es un buen complemento al Agent Orange, retoma los mismos ejes temáticos y es igual de violento. Son dos etapas de la banda que muestran su constancia y la posicionan como una de las mejores bandas de thrash. 

11. Anthrax – Spreading the Disease (1985)



Nunca he sido fan de Anthrax, pero es una de las bandas que ayudó a definir el sonido thrash; no puedo desmerecer ese legado; y este disco es el que más me gusta, por lo crudo que es. Con el tiempo la banda mutó y perdí interés, aunque ha sacado muy buenos discos últimamente. Creo que el Spreading the Disease, es el grito de guerra de esa generación, marcada por la desilusión y la crisis. 


10. Overkill – Horrorscope (1991)



Adoro este disco por muchas razones y eso que en regla general Overkill no me gusta mucho, pero aquí se combinan muy bien la agresividad ochentera con elementos más progresivos, con ello la banda toma sus distancias con relación a los primeros discos e inaugura una nueva década, con un sonido innovador y arriesgado. Creo que es el periodo más creativo de la banda y el que más valoro. 

9. Hexen – State of Insurgency (2008)



En su momento esta fue la banda revelación, con un sonido potente que retoma los grandes momentos del thrash y sacan un disco tremendo de inicio. Aunque considero que Being and Nothingness es una obra maestra, se aleja del thrash para echar raíces en terrenos más progresivos; es una pena que la banda haya colapsado, estaban construyendo algo realmente interesante. Una joyita del metal contemporáneo. 

8. Vektor – Black Future (2009)



Aquí coincido casi punto por punto con el Machi, este disco cambia por completo el mundillo del thrash; es fresco e innovador, violento y agresivo de principio a fin. Tiene mucho de la vieja escuela y sin embargo es algo nuevo. Vektor se ha convertido en una banda sobresaliente en la escena metalera y creo que todavía pueden dar mucho. Tienen un futuro brillante y espero que sigan sacando discos. 

7. Blood Tsunami – Thrash Metal (2007)




Este fue un disco muy controvertido, y no entiendo bien por qué; hay gente que realmente lo odia. A mí me parece fenomenal, de hecho, cuando lo escuché reavivó mi interés por el thrash. Fue como toparse con un viejo amigo al cual nunca vemos por esas contingencias de la vida; pero fue un reencuentro muy cálido. Y este disco es fantástico, un thrash moderno muy bien logrado; Godbeater es de por sí una obra maestra. 

6. Coroner – Mental Vortex (1991)




Nuevamente coincido con el Machi, Coroner es tremenda banda; todos los discos son geniales, pero este me enganchó de inicio. No recuerdo bien cómo caí con esta banda, pero fue el primer disco que escuché y bastó para que me convierta en fan. Es demoledor, como el metal tiene que sonar, es impetuoso, pero con arreglos diferentes, más melódicos, mejor trabajados; es un sonido maduro y bien logrado. 

5. Kreator – Terrible Certainty (1987)



Este es uno de los grandes pilares del thrash, una de esas bandas que marcó nuestros años mozos; difícil escoger un disco, y este siempre me ha gustado. Creo que es el primer disco de Kreator que escuché en mi vida; aunque he tenido una relación un poco distante con la banda, este era el tipo de sonido que buscaba: brutalidad en cada riff. También ejemplifica muy bien el sonido crudo de los 80, agresivo y furioso; siendo los atributos usuales asociados con el thrash. En el fondo es eso lo que nos define, son nuestros lugares comunes y la base de nuestro ideario musical. 

4. Metallica – Ride the Lightning (1984)    

  

Creo firmemente que el Kill Em All es el disco que impone el sonido thrash, pero todavía es rudimentario, las cosas cambian con Ride the Lightning; dan un paso hacia adelante y cada disco los llevará por otros rumbos; el Master tiene elementos progres y es sin dudo uno de los mejores discos del metal en general. Pero el Ride, tiene esa fuerza cruda, despiadada, es la más pura esencia del thrash. 


3. Slayer – Season in the Abyss (1990)



Slayer es una banda que me abrió nuevos horizontes; esa furia devastadora es algo que recién descubría y por eso siempre será una de mis bandas favoritas. Este disco cierra definitivamente un ciclo. El Divine Intervention es un buen disco, pero va por otro lado y ya anticipa el declive de la banda. Hasta aquí llega la mejor etapa de Slayer, cinco discos grandiosos, sin duda lo mejor que hicieron a lo largo de su carrera; nadie niega el hecho que el Reign in Blood fue el disco más pesado de ese momento y tal vez sea el disco más pesado de los años ochenta, pero es algo trillado y como suele suceder en esos casos, me empalaga y por eso no lo escucho con tanta frecuencia. El Season in the Abyss muestra un sonido maduro, mejor logrado y mejor construido, por ello creo que es uno de los mejores discos de thrash. 

2 Sepultura – Beneath the Remains (1989)




Nuevamente coincido con el Machi, este disco lo escucho con mucha frecuencia, ya hice referencias varias veces a ello y creo que no tengo nada más que agregar. El Schizophrenia es brutalidad pura y el Arise sin duda lleva el sonido a otro nivel; por ello considero que es más un disco de transición. Con todo, Sepultura es la banda que cambió mi vida, me abrió las puertas del metal. 

1. Megadeth – Rust in Peace 



Coincidimos los tres, con el solo de Holy Wars Megadeth se posiciona de lejos como la mejor banda de thrash. Un disco fenomenal, el mejor line-up y lo mejor que nos ha dejado Megadeth.

jueves, 18 de mayo de 2017

Discos esenciales de Thrash Metal (Dieguex)

Con este post, abrimos una serie de tops en los que presentaremos nuestras listas de discos esenciales de Thrash metal.

Hacer este Top, ha sido una experiencia reconfortante. Primero por el hecho de tener que escarbar en mis recuerdos. Los discos que aquí presento, son prácticamente mis orígenes, discos con los que empecé esta larga travesía. Discos que han ido moldeando mi identidad, discos a los que les debo mucho. Algunos de estos discos, me acompañan siempre y son frecuentes en mi playlist, a otros los desenterré después de mucho, y en buena hora, porque son parte también de ese entrañable pasado.  

Hacer la lista, no ha sido fácil y mucho menos tener que asignarles un orden en esta lista. Al final, creo que ha sido el afecto y la pasión, quienes han puesto a cada disco en su lugar. Esta ha sido una experiencia emotiva, la de volver a encontrarme con mis raíces, con mis inicios. Un encuentro o una consolidación, con estos discos que han sido parte de mi adolecencia y al final, de mi vida; ya que casi después de casi 20 años siguen aquí, como un testimonio del tiempo y como un testimonio de una época gloriosa, la cual añoro con cierta alegría y también melancolía.
Sin más, aquí le dejo mi lista…

15. Annihilator - Alice in hell (1989)


A principios de los noventa, recién entraba el cable en La Paz. Era la primera vez que teníamos acceso a canales como MuchMusic, y pillar el Power30 fue toda una revelación. Fue precisamente en este programa en el que vi por primera vez el video de la Alison Hell. Y este video, abrió mis oídos a nuevos sonidos. Me enamoré de la velocidad, de la elegancia, de la técnica y de la pasión del Jeff Waters. Oriundo de Ottawa, Waters siempre fue el amo y señor de su banda, y sus obsesiones con el alcohol y las drogas, fueron una constante y el factor que determino tantos cambios en la alineación de la banda. Sin embargo, la alineación de este disco, es la clásica. Waters además de ser un prodigio de la guitarra por naturaleza, fue uno de los primeros guitarristas de escuela, lo cual se refleja en cada una de sus composiciones. Y este disco, obviamente no es la excepción, es una muestra de thrash speed técnico a más no poder. Uno de los mejores discos de metal surgidos desde tierras canadienses.

14. Sodom - Agent Orange (1989)


Para mi este sigue siendo hasta ahora el mejor disco de esta banda alemana. Liderados por Tom “Angelripper”, venían de lanzar el disco en vivo “Mortal way of life” (1988), por lo que tenía la presión de presentar algo nuevo. El resultado fue este, uno de los discos más brutales del thrash metal alemán. El tema principal, basado en el temible “Agente Naranja”, una de las principales armas químicas usadas por los Estados Unidos durante la guerra de Vietnam, es uno de los mejores temas de la banda, y desde luego, un clásico del thrash metal en general. Este disco tiene una peculiaridad, la incorporación de un nuevo guitarrista, Frank “Blackfire” Gosdzik, quien fue el responsable de darle una mayor técnica y profundidad a la banda. Los riffs que se despliegan en este disco son brutales, y vienen precisamente de la mano de Blackfire. El disco que confirma la importancia de Sodom dentro de la “Trinidad teutona”.

13. Nuclear Assault - Game over (1986)


Expulsado de Anthrax, el bajista Dany Lilker empieza con esta su nueva banda, que contaba entre otras cosas con John Connelly como guitarrista y vocalista, quien precisamente había sido el primer vocalista de Anthrax.  Completaban el cuarteto Glenn Evans y el violero Anthony Bramante. Fieles al estilo neoyorquino, este primer disco de la banda, es un thrash metal super duro, pero introduce varios elementos punkeros y del hardcore que enmarcan al disco dentro del thrash-crossover. Una de las cosas que más me gustan de este disco es la voz del Connelly, que tiene un registro muy peculiar y es precisamente lo que le da a Nuclear su sello característico. Pero no se engañen, este es un disco de thrash metal de altísimo nivel. Una joya del thrash metal de los 80.

12. Coroner - No more color (1989)


Contemporáneos de Kreator, Destruction y Sodom, esta banda para mí, es el mayor exponente del thrash metal suizo. Con una discografía casi perfecta, creo que este disco es el que resume lo que verdaderamente es Coroner. Un disco duro, intenso técnico y por momentos hasta progresivo. Los tríos siempre tienen una magia y un poder especial, y esta no es la excepción. Marquis Marky siempre fue un baterista excepcional y además el letrista de la banda; Ron Royce era un bajista de primera, la conexión, el punto de convergencia y articulación, además un vocalista alucinante; y Tomy “Baron” Vetterli, el virtuoso, el genio de la guitarra, el clásico, el progresivo, el estudioso. Una combinación increíble. Un disco que, sin lugar a dudas, es una obra maestra y un clásico no solamente dentro del thrash metal, sino dentro del metal en general.

11. Believer - Dimensions (1993)


A mí siempre me gustaron los discos con aires vanguardistas. Y para mí, esta es la gran excepción dentro del thrash metal, es un disco tan evolucionado y vanguardista para su época, que da elementos suficientes para ponerlo a la altura del Focus de Cynic, Elements de Atheist o del Individual de Death. Y es que este es uno de mis discos favoritos de los noventa. Es un disco raro, eso no lo puedo negar. Para esa época, muchos de los fans de la banda quedaron un poco perturbados con el resultado final del disco. Tampoco podemos dejar pasar por alto, que esta banda siempre se declaró abiertamente cristiana, con un mensaje directo que iba en esa línea; sin embargo, en este disco las letras cambian sustantivamente, plantea un nuevo debate, toda una discusión científica y filosófica sobre la existencia de dios. Es el resultado de una mezcla extraña, por momentos, es un thrash sumamente pesado y agresivo, por momentos es sincopado y hasta progresivo. Lo que más resalta en este disco, es la parte final, la “Trilogía del conocimiento”, un viaje rarisimo, que incluye violines e incluso una parte lírica con voces femeninas. Hoy en día escuchamos muchas bandas de este estilo, pero yo creo que Believer fueron los precursores en este tipo estilo. Es básicamente algo así como, una “opera thrash”.  

10. Forbidden - Twisted into form (1990)


Los “Kings of the Hill”, la mejor banda de la segunda ola de la Bay Area juntamente con Testament. Forbidden desde siempre fue una de las bandas más técnicas del thrash gringo. Una de las primeras bandas en ser considerada como banda de virtuosos y estudiosos, una de las primeras bandas con guitarristas de escuela. Y este disco, es precisamente eso, una muestra de thrash metal duro e intenso, técnico y muy bien elaborado. A este disco no le sobra ni le falta nada, es impecable, desde la voz del Russel Anderson, las violas de Locicero y Calvert, el bajo siempre preciso de Camacho y claro, la bestialidad de la bata de Paul Bostaph (no por nada después de este disco partió a Slayer a cubrir la plaza de Lombardo). Uno de los clásicos del thrash metal de todos los tiempos.

9. Sacred Reich - Surf Nicaragua (EP) (1988)


Este es un disco que me marco desde la primera vez que lo escuche. Procedentes de Phoenix, Arizona, este cuarteto siempre se caracterizaron un hacer un thrash metal cañero, pero con un alto contenido social y político. Temas como el “sueño americano”, la igualdad racial, o el problema armamentista, siempre estuvieron presentes en sus discos. En esta ocasión, la canción homónima principal, era toda una crítica y además una sátira a la ocupación armada a Nicaragua, representada por una generación de jóvenes estadounidenses que creían estar jugando su propia versión de GI.Joe. 

8. Destruction - Live without sense (1989)


Creo que este es uno de los mejores discos en vivo de thrash metal. Mucho después vinieron los en vivo de Slayer y Metallica, pero este es uno de los discos que cierra con broche de oro toda una década del thrash alemán. El disco es una selección de los mejores temas de la banda, todos los clásicos están plasmados en esta maqueta, desde la inicial Curse of gods, pasando por la Mad butcher, la Release from agony o la Life without sense para terminar con la Bestial invasion. Destruction siempre fue una banda pesada y técnica. Una de las tres bandas que forman parte de la “Trinidad teutona”. Y en este disco, podemos escuchar y entender perfectamente el porqué.

7. Sepultura - Schizophrenia (1987)


Con toda seguridad, este es uno de los primeros discos de thrash que escuche en mi vida, muchísimo antes de haber escuchado Metallica. Y es que en esa época no tenía ni idea de que era este tipo de música, pero sabía que era la cosa más dura y pesada que había escuchado hasta ese momento. Y creo que no por nada, este disco se convirtió con los años en mi disco favorito de Sepultura, y lo sigue siendo hasta ahora. Después de escucharlo y escucharlo, creo que es el disco más thrasher de la banda, especialmente por los riffs. Y realmente, este es una maravilla de disco, temas clásicos como la Escape to the void, Inquisition Symphony, Scream behind the shadows o la nueva versión de la Troops of Doom, una canción que, además, definió a toda una generación (en los noventa, ¿que banda que estaba empezando no tocó este cover?). Sepultura fue y de lejos, la mejor banda del Brasil, e indiscutiblemente, la mejor banda que salió de Sud América. Y fue precisamente, este disco con el que iniciaron su ascenso a la fama.

6. Overkill - I hear black (1993)


Posiblemente, este es el disco atípico en la discografía de esta banda neoyorquina. De hecho y estéticamente hablando, es la única portada que no utiliza para nada el color verde, tan característico en todas las portadas de la banda. Esto ya nos sugiere algo. Musicalmente, es un excelente disco de thrash metal, el sonido de la banda encarando una nueva década. En muchos sentidos, mantiene la esencia de la banda pero, por otro lado, es el único en el que Ellsworth y D.D. Verni, se arriesgan a incursionar por otros rumbos, en cierta forma es un disco muy experimental e innovador. Este es un disco emotivo y muy personal, y refleja una de las facetas más duras y oscuras de Bobby “Blitz” Ellsworth. Sin ninguna discusión uno de los mejores discos en la amplia discografía de Overkill.

5. Slayer - South of heaven (1988)


Slayer es una de las bandas más importantes, no solamente dentro del thrash, sino también dentro del metal en general. Su discografía de los ochenta es casi perfecta y va de menos a más, con cada disco la banda iba evolucionando y rompiendo barreras. Era la época en la que aún existía compañerismo y aún no había egos, eran todavía una banda. Por esta razón, fue muy dificil elegir el disco más representativo de esta banda, al final me gano la nostalgia. Este es un disco con el que alucino de principio a fin, como lo hacía hace 20 años. Los riffs son increíbles, melódicos pero pesados a la vez, Hanneman y King en su mejor versión, la batería impecable de Lombardo y Araya cantando particularmente bien, incluso muy bien diría yo. Un disco de clásicos, la South of heaven, Mandatory suicide, Behind the crooked cross o el genial cover de Judas, la Dissident agressor. Un disco para la posteridad!!!.

4. Sadus – Chemical exposure (1988)


“We need DTP, death to possers is what I mean”. Estoy seguro que este debe ser uno de los discos más radicales, violentos y veloces de los ochenta. Procedentes de Antioquía, California, este cuarteto fue uno de los pioneros al llevar al thrash metal a un siguiente nivel. Primero por la bestialidad de la forma de cantar del Travis, con un dejo chillón y visceral muy propio; segundo por la velocidad de las violas de Darren Travis y Rob Moore, que prácticamente sentaron las bases del speed metal. La batería siempre fue una ametralladora, y es que John Allen era un tipo intenso cuando se trataba de pegarle a los parches. Sin embargo, el sello principal de la banda y lo que sin duda la coloca a un nivel privilegiado respecto a sus contemporáneos, es precisamente el bajo alucinado de Steve DiGiorgio. Una verdadera bestialidad, uno de los bajistas más veloces del metal en general; además intenso y sumamente técnico, en resumen, un prodigio. Dudo que de su generación exista un mejor bajista de thrash, salvo Cliff Burton. No por nada DiGiorgio participo junto con Chuck en los mejores discos de Death. Clásicos como la Certain death, Torture, Undead, Sadus Attack o la Hands of fate. Una joya y además, uno de los discos fundacionales en el metal. 

3. Kreator - Coma of souls (1990)


Una de mis bandas de la vida. Mille Petrozza, el líder indiscutible de la banda, siempre se ha caracterizado por haber sido un innovador, y a lo largo de la discografía de esta banda, podemos ver que la banda ha pasado por muchos cambios y por muchos estilos, pero en el fondo siempre teniendo al thrash metal como base. Muchos de los críticos o seguidores de la banda, consideran a este disco como una continuación del "Extreme agression" (1989), para muchos además su mejor disco. Puede que sea así, pero creo que este disco, aunque si bien tiene mucho del Extreme, va mucho más allá. El sonido y la producción son mucho más refinados, es más técnico y mucho más melódico. No es tan veloz como el Extreme, pero sus riffs son mucho más sólidos y potentes. Otra particularidad de este disco, es que al trio de siempre, Petrozza, Reil y Fioretti, se suma un segundo violero, nada más y nada menos que Frank Blackfire. Para mí, la banda más importante de la “Trinidad teutona”. El Renewal es un disco que me alucina, pero sé que ya es otra cosa; sin embargo para mí, este es el mejor disco de Kreator de toda la vida.

2. Metallica - Ride the lightning (1984)


La discusión de lo que era y lo que fue Metallica, siempre va a ser un tema que generará polémica. Después de tantos años, yo sigo convencido de que este es el mejor disco de la banda, también el más puro; y además siempre he creído que este es un disco fundacional, no solamente en el sonido de Metallica, sino también un referente para toda una generación de bandas que estaban emergiendo en la Bay Area junto con Metallica. Era un disco, que empezaba a cimentar y consolidar las bases del thrash metal como estilo, con una identidad propia. En este disco, hay verdaderos himnos como la Ride the lightning, For whom the bell tolls, Fade to black, Creeping death o la The call of Ktulu. Una maravilla de disco, con cada uno de los miembros haciendo un trabajo fantástico, pero como siempre es Cliff Burton quien deja su sello para la posteridad en la For whom…,  Y otro detalle no menos importante, las dos últimas canciones de Metallica, que iban con la firma del Dave Mustaine.
1.    Megadeth - Rust in peace (1990)


Una genialidad de disco. Más allá de gustos, sin ninguna discusión este es el mejor disco de Megadeth y además uno de los mejores discos de la historia del metal. Para este disco Mustaine estrenaba nuevo line-up, junto a su compañero de la vida Dave Ellefson, se sumaban Marty Friedman como violero y Mick Menza como batero. Este resulto ser el line-up clásico de Mega, la mejor alineación, la que después de tantos años todos esperábamos que volviera a juntarse. Y es que este disco es mágico, tiene una vibra increíble, es agresivo, técnico, melódico, emotivo. Clásicos de la vida como la Holy wars, Hangar 18, Take no prisoners, Five magics, Tornado of souls, Down patrol o la misma Rust in Peace...Polaris. Un disco impecable de principio a fin. Un punto alto en la carrera del Dave Mustaine. Como fans siempre estaremos agradecidos por esta joya de disco!!!!