lunes, 25 de julio de 2011

Down – Nola (1995)

Más que hacer una revisión de este gran disco, deseo compartir las perdurables impresiones que me dejó “Nola”; la trascendencia que gracias a su calidad, lo estableció como un importante referente para el género en los 16 años que ya lleva desde que salió. Hoy en día se me hace imposible pensar que Down y específicamente este disco, no hayan marcado una parte fundamental en la historia.

A mediados de los noventas, Pantera era una de las bandas que dominaba la escena metalera a nivel global. Una vez terminada la gira del alucinante “Far Beyond Driven”, los “vaqueros del infierno” decidirían tomarse un receso para poder dedicarse a otros proyectos; es así que Phil lanzaría Down junto a Pepper Keenan de Corrosion of Conformity en las guitarras, Jimmy Bower de Eyehategod en la batería, Kirk Windstein de Crowbar también en guitarras y poco más adelante se les sumaría Rex en el bajo. Si bien empezarían en 1991 con un par de demos, es recién que en 1995, consolidarían la banda con la salida de este maravilloso álbum.

“Nola” tiene un espíritu y una fuerza totalmente particulares, y como veremos, muy relacionados a su entorno geográfico, cultural, social y político. Las intenciones de estos 5 músicos sureños siempre fue y sigue siendo poner muy en claro sus raíces y su lugar de origen, tanto en lo musical como en lo discursivo.

Esa Nueva Orleáns compleja, profunda y mística es contada a través de la música y las letras de este álbum. Esto, estaría en total relación a algunos comentarios que vertíamos en relación al review que hizo nuestro compañero Dieguex sobre “Nachtmystium y el black metal norteamericano”, donde decíamos casi a manera de conclusión, pero no como regla, acerca de la importancia del contexto y origen de una banda para expresar su perspectiva de las cosas y encontrar su propia identidad, bastaría mencionar la Eyes of the South (Ojos del Sur), para corroborar textualmente esta idea. Así mismo, el propio nombre de la banda, el cual no solo expresa ese gris sentimiento ocasional, sino que también podría hacer referencia a ese “down south” que es donde queda Nueva Orleáns en el mapa gringo.

Temptation’s Wings y la extraordinaria Lifer (con un Phil Anselmo en un punto muy alto), marcan el ritmo del disco. Pesadas, lentas, pero colmadas de maravillosas melodías bluseras en guitarra, transcurren Pillars of Eternity, Rehab y la más que acertada e insinuante Hail the Leaf. Mientras el sentimiento y el espíritu, no solo musical de Black Sabbath se hace presente a lo largo del disco en canciones como Underneath Everything, Losing All y la mencionada Eyes of The South. El disco muestra características definitivas hasta que aparece Jail y la cosa toma un matiz inmensamente personal e íntimo tanto para la banda, como para el oyente. A estas alturas vamos comprendiendo el paso de la vida y lo transmitimos como podemos, como queremos.

Luego, es justamente la Stone the Crow la que también ayuda a corroborar todo este asunto, no por nada es una canción fundamental en la discografía de la banda porque pareciera encerrar todo el espíritu del que les hablo; ese, donde lo musical y lo lírico se unen en una definitiva demostración de lo que claramente se es. Para finalizar, Pray for the Locust como acústico interludio, Swan Song, y la ya legendaria Bury me in Smoke cierran un álbum que probablemente estos Down no vayan a repetir, pero que con el solo hecho de haberlo escrito, tocado y presentado, cambiaron su propia historia y la historia de todos nosotros que lo absorbimos.


jueves, 21 de julio de 2011

Dark Tranquillity - Iridium (Video)

El nuevo video de Dark Tranquillity es de la canción Iridium que se encuentra en su más reciente producción "We are The Void" del año pasado, está dirigido por el guitarrista Niklas Sundin y es espectacular!! disfrútenlo.


miércoles, 20 de julio de 2011

Graviton – Massless (2011)

Esta es una banda procedente de Los Ángeles, California. Resulta ser el proyecto paralelo de Sacha Dunable (Intronaut), quien en esta ocasión es el encargado de las guitarras y la parte vocal; acompañado por Darin Tabascio, un músico multi instrumentista y Derek Donley en la batería y programación.

El estilo es bastante singular, es una especie de post-metal ambiental electrónico. Posiblemente la comparación o referencia que más se acerca al sonido de este disco, sea precisamente el sonido más ambiental, logrado en discos anteriores de Intronaut, especialmente en el Prehistoricisms.

Un disco muy interesante, con diferentes tramas y texturas. El sonido es bastante complejo, con muchos cambios, destiempos, y una alternación de pasajes tranquilos en una onda electrónica futurista; por momentos acústicos, que alternan con pasajes más en la onda post, intensos, pero muy bien controlados.

Detalle interesante, la temática que aborda el disco, está relacionada con la física cuántica. Los títulos de las canciones resultan más que evidentes: Boson, Meson, Antimeson, Quarks o Photon. Incluso el título mismo del disco: Massless.

De esta combinación es lógico que el resultado deba ser algo poco convencional. Un disco totalmente recomendado para todos aquellos que disfrutan de bandas más experimentales y vanguardistas.

Página de la banda en "Bandcamp".

martes, 12 de julio de 2011

The Konsortium – The Konsortium (2011)

Siguiendo las tradiciones musicales de Emperor y posteriormente Ihsahn por un lado, y la de Arcturus, por otro, The Konsortium lanza su álbum debut, a través de Agonía Records. Esta banda de blackera proveniente de Noruega está liderada por miembros que desean permanecer en el anonimato y se hacen llamar “miembro 1”, “miembro 2” y “miembro 3” (…), pero para su debut reclutaron a Teloch (Mayhem, Gorgoroth, Nidingr, Umoral) como único miembro visible y conocido por el momento. Así mismo, tienen a Erlend Hjelvik de los poderosos Kvelertak como invitado en las voces.

8 canciones de black/thrash “avant-garde” agresivo y técnico con intrincados patrones de composición y guitarras que actúan como los principales motores de la música de la banda, demuestran la clara orientación de la banda. Los cambios en los tiempos de ejecución, las voces guturales black y las limpias pero oscuras, se levantan de las catacumbas, para centrar toda la atención del oyente en estos casi 40 minutos de bizarra intensidad.

La música, sin ser demasiado pretensiosa, se yergue en definitiva como extrema. Ahora, este extremismo está equilibrado por elementos poco más densos y progresivamente melodiosos. Un disco totalmente recomendado para aquellos que les atrae este tipo de caos.

lunes, 4 de julio de 2011

domingo, 3 de julio de 2011

Russian Circles - Youngblood

El anterior viernes tuve la suerte de ver en vivo a Russian Circles aquí en Karlsruhe, me fui directo de la U al concierto y no pude sacar fotos porque no me dio el tiempo para recoger la cámara. No me arrepiento, era eso o perder a esta banda!! Pero si salí con disco y autografiado :D.. Realmente valió la pena, me perdí Saade pero luego de esta gran banda, tocó Boris!!! Realmente esos japoneses están dementes...

Aquí un tema del disco de 2008, Station. Youngblood

martes, 28 de junio de 2011

Mastodon - Deathbound (Video)

Deathbound es el nombre del nuevo video de los poderosos Mastodon. Disfrútenlo que esta jocoso! La canción saldrá como single el 28 de junio por Adult Swim.



martes, 21 de junio de 2011

Cavalera Conspiracy – Blunt Force Trauma (2011)


Hablar de los hermanos Cavalera nos remite a hablar forzosamente de Sepultura, la banda que formaron en 1984, siguiendo los pasos de Os Mutantes y de Ratos de Porão. Hay que recordar que Brasil fue la cuna de un movimiento trash metal que nos legó bandas del calibre de Sarcófago, Korzus, Executer, Torture Squad, Krisiun e incluso en épocas más recientes, Violator. Pero es cierto que pocas bandas llegaron a tener la notoriedad de Sepultura que se convirtió en un ícono de los 90 y una de las bandas más influyentes de las últimas décadas. Discos como el Beaneath the Remains o el Arise, son obras maestras del género y pusieron a Sepultura en la cúspide de su gloria. Luego, llegaron las desavenencias, las rencillas y las querellas; Max se fue cargado de resentimientos y formó Soulfly, consolidando una tensa rivalidad se extenderá por más de diez años.

Ambas bandas sacaron muy buenos discos; Sepultura renació de sus cenizas con el Roorback y los discos que le siguieron y Soulfly se estableció como una prominente figura del metal. El 2006, sorpresivamente, Igor dejó Sepultura alegando diferencias creativas e hizo las paces con Max. Durante años los fans especularon sobre una posible reunión de los hermanos Cavalera pero nadie imaginó que lo hicieran fuera de Sepultura. Tomaron al mundo por sorpresa, formaron una nueva banda y sacaron un disco junto a Marc Rizzo, guitarrista de Soulfly desde el 2003, y Joe Duplantier, frontman de Gojira, que luego fue reemplazado por Jonhy Chow, el actual bajista de Soulfly. Inflikted fue editado el 2008 y fue acogido con mucho entusiasmo pues marcaba el regreso de los hermanos Cavalera a sus raíces musicales; el disco es crudo y brutal, con sus ligeros toques melódicos que combina muy bien el sonido de Soulfly con el legado de Sepultura. Es uno de los discos que más he disfrutado estos últimos años y por eso esperé con ansias su nuevo trabajo.

Muchos auguraron que Cavalera Conspiracy sería un interludio, pero el segundo disco confirma que se trata de una banda y no solo un excurso musical; es un proyecto sólido que reaviva la nostalgia de todos aquellos que crecimos escuchando Sepultura. El nuevo disco, Blunt Force Trauma, también trae un DVD en vivo con un setlist muy interesante equilibrando los clásicos de Sepultura con las joyas del Inflikted, pasé un buen momento reavivando mi pasión por Sepultura y luego me adentré en el disco. La primera vez que lo escuché fue una decepción, me pareció que no era tan bueno como su predecesor; pero después de haberlo escuchado más detenidamente replantee mi perspectiva. Es un buen disco, tiene grandes momentos de agresividad descontrolada, yo destaco temas como Killing Inside, I Speak Hate, Genghis Khan y Blunt Force Trauma, el resto no es malo, las canciones son rápidas y pesadas sin experimentaciones grotescas o arreglos rebuscados, tiene un sonido crudo y sin concesiones, pero ya sin el efecto de sorpresa que me causó el Inflikted.

Francamente yo no tenía muchas expectativas, con una portada horrible y un packing poco trabajado no era el disco más atractivo del mundo, lo compré sobre todo por era un hito histórico y quedé impactado. El Blunt Force Trauma es más crudo, más hardcore y por eso suena un poco más repetitivo, el Inflikted tiene una chispa más creativa, más innovadora, es más arriesgado y por eso es más eficaz. No obstante, el hecho es que los hermanos Cavalera nuevamente están haciendo música juntos, han sacado dos discos bestiales y esperemos que saquen más. Hoy en día parece difícil una reunión del line-up clásico de Sepultura, y creo que es mejor así Andreas Kisser y Paulo Jr. llevaron a la banda por una experimentación musical incompatible con el estilo de Max e Igor, Soulfly es una banda excelente pero nunca fue una de mis favoritas, por eso tengo muchas esperanzas en Cavalera Conspiracy, es la banda que puede retomar la grandeza que alguna vez ostentó Sepultura.

domingo, 19 de junio de 2011

Nachtmystium: Black Meddle I: Assassins (2008)

Lo que nos separa de una banda promedio de black metal, es que no somos una de esas bandas, y por tanto no hacemos la mierda que se espera de una de ellas como tal”.

Esta es una declaración textual que Blake Judd realizó para Deaf Sparrow Zine, misma que me parece muy apropiada para contextualizar y entender los diferentes componentes que forman parte de esta obra.

Por fin y después de muchos meses de giros y cambios de dirección, presento a todos ustedes una revisión del primero de los dos discos que forman parte del Black Meddle. Dos discos angulares en la carrera de Nachmystium e indudablemente, esenciales dentro de toda la movida extrema de norte americana.

Originarios de DeKalb, Illinois, Nachtmystium banda liderada por Blake Judd, lleva tocando casi desde el año 2000. Luego de varios splits, lanzan en el año 2002 su primer LP: Reign of the Malicious, al cual siguió Demise del 2004, Elogy IV un EP del 2004 y finalmente el Instinct: Decay del 2006.

Los primeros trabajos pueden considerarse como trabajos enmarcados dentro del Black Metal estándar, los cuales según Judd, fueron “un intento mediocre de tratar de sonar como Darkthrone o Burzum”. El disco de transición y en realidad de partida para este viaje, es indudablemente el Instict, en el cual ya se nota el cambio de rumbo y orientación en el sonido de la banda. En muchas de las entrevistas de este periodo, Judd reconoce haber incorporado en este disco algunas influencias de bandas de los setentas como los Doors y principalmente de Pink Floyd. Incluso, yo me animaría a decir que en cortes como la inicial Instinct hay alguna influencia de Alan Parsons o por su parte la Decay, fluye en una onda tirada al Tales from topographic oceans de Yes.

Como antecedente, resulta muy interesante la entrevista realizada a Blake Judd por Unholy Domine en el 2007. En aquel entonces, el líder de la banda sostenía abiertamente que “le gustaba el Black Metal, pero que simplemente se aburrió de él”. También hacía referencia a su afición por la música psicodélica y en este sentido mencionaba una vez más la influencia de Pink Floyd: “Nosotros tenemos una gran influencia de Pink Floyd, lo cual es genial, ya que esto nos da la libertad para ser pioneros y recorrer caminos que hasta ahora nadie ha recorrido”.

Verdaderamente, este es el punto de partida de esta revisión y he ahí los conceptos e ideas que pasaban por la cabeza de Judd, que dieron origen este disco. En este sentido y para tener una idea más cabal de lo que estamos hablando, debemos por lo menos asomarnos muy por encima a lo que fue la obra de Pink Floyd y la importancia de ella en el devenir del Black Meddle.

En el año 1971, Pink Floyd lanzó su quinto disco oficial en estudio: Meddle. Considerado para muchos, como el disco de transición de esta banda. Entendida como una evolución del rock psicodélico errático de los primeros años, hacia un rock experimental más estructurado.

Este disco resulta ser además un trabajo bastante representativo por varias razones. Primero, por ser el primer disco en el que David Gilmour empieza a dar muestras de su talento como guitarrista y compositor; segundo, por ser el primer disco en el cual es ya palpable la complementariedad vocal e instrumental entre Gilmour y Rick Wright y; finalmente, por ser el disco en el cual se define el estilo y el camino que tomaría Floyd en sus trabajos posteriores: Echoes es la canción que define todos estos conceptos.

Luego de este disco, el resto es ya es historia, dos años después Pink Floyd se consagraría con el Darkside of de Moon, al cual seguirían Wish you where here, Animals y finalmente The Wall, el disco que cierra todo este período.

Una idea presente en todos estos discos, fue la figura de Syd Barrett y de como ese “brillante” puedo llegar a brillar en la locura. Una idea repetida, que posiblemente trataba de mostrar ese mundo caótico, psicodélico, decadente, además solitario y terrible de las drogas, pero desde la perspectiva del observador pasivo, que veía como lentamente un amigo entrañable iba perdiéndose cada vez más en este mundo de lúcida locura. Esta idea es fundamental en el desarrollo del Black Meddle como veremos más adelante.

Volviendo a lo nuestro, luego del Instinct: decay, Nachtmystium pasó por una serie de cambios en la alineación, hasta que por fin Blake Judd consiguió consolidar el núcleo con el cual entró al estudio para trabajar en el próximo álbum.

Este grupo estuvo conformado por un selecto grupo, posiblemente, los músicos más sobresalientes de la escena de Chicago, como Jeff Wilson en las guitarras, quien ya había trabajado en el Instinct; Sandford Parker en los teclados y sintetizadores, también conocido por su trabajo con Minsk y Circle of animals; Tony Laureano en la batería, con una trayectoria impresionante como baterista de Acheron, Malevolent Creation, Brujeria o Skeletonwitch; Zion Meagher en el bajo, también conocido por su trabajo junto a Disinter y finalmente, Chris "Professor" Black (Dawnbringer) como productor, letrista y colaborador arreglista.
Así pues, Judd y este selecto grupo, lanzan en el 2008 el Black Meddle Part I: Assassins. Si el Instinct había dado los indicios de un nuevo rumbo en el sonido de la banda, Assassins fue la consolidación del cambio.

Este es el punto de quiebre para Nachtmystium. En este disco, Blake Judd y compañía, dieron rienda suelta a su creatividad, aventurándose a explorar con nuevos sonidos, lo que realmente marcó la diferencia con respecto al resto de las bandas contemporáneas. Assassins llevó la música extrema norte americana a otro nivel. El híbrido resultante fue una amalgama de sonidos, desde el black más ortodoxo, pasando por el atmosférico, por el rock espacial, lo experimental y terminando en lo psicodélico. No por nada en alguna revisión, este disco fue etiquetado como “black-delic”. Etiqueta que en lo personal, define a la perfección lo que es este disco.

Es en este punto en el que cobra vida la influencia del Meddle de Pink Floyd. Abre el disco One of these nights (que genial analogía con One of these days, tema que abre el Meddle de Floyd), una introducción impresionante que da paso a la Assassins, un verdadero himno de la banda y estoy seguro que también para toda la escena black metalera de Chicago.

La parte final de Assassins, es otro viaje por rumbos turbulentos, nos encontramos ante una especie de space-black. Stanford Parker nos devuelve a ese space-rock psicodélico tan característico de los primeros trabajos de Floyd. La batería de Laureano es impresionante, alternando a la perfección partes blacks muy intensas, con unos ritmos punkeros a toda marcha.

Otro de los puntos altos del disco es Code Negative, un tema muy intenso, pero a la vez melancólico, en la que la oscuridad se va apoderando de tu alma. En este corte resalta el valiosísimo aporte de N. Imperial (también miembro de Imperial y Twilight), aportando unas voces oscuras, susurrantes, casi etéreas. El trabajo de Laureano nuevamente impecable, con una soltura y contundencia que hacen honor a su nombre, bien ganado a punta de contundencia y brutalidad.

Resulta fundamental mencionar los últimos tres cortes del disco, en realidad concebidos como una sola canción dividida en tres partes. Aquí nuevamente se hacen presentes las ideas que utilizaba Floyd, separando canciones largas en diferentes partes. La primera de ellas, Seasick (Part 1: Drowned at dusk), una introducción triste pero a la vez muy emotiva, con unos solos de guitarra realmente elocuentes, los cuales corren a cargo de otro invitado, Matt Johnsen (Dawnbringer).

Seasick (Part 2: Oceanborne), es la canción quiebre del disco, es simplemente rock interpretado con una soltura y calidad realmente fuera de serie. Resalta en este corte las líneas de saxo interpretadas por un gran amigo de la banda, Bruce Lamont, también conocido por su trabajo en Yakuza, otra banda de la escena de Chicago.

Según declaraciones del propio Blake, la idea de incorporar saxos en esta canción, provenían precisamente de la idea de hacer algo parecido a lo que años atrás había hecho Floyd en discos como el Darkside o el Wish. Y la idea plasmada en este corte, cumplió de sobremanera con lo esperado.

Seasick (Part 3: Silent sunrise), es el corte que cierra el disco. Un tema emotivo, sereno, pero a las vez melancólico y desgarrador. Esta es la esencia del Black Meddle!!!

La duda que tengo hasta ahora, es si precisamente esta canción Seasick, guarda alguna relación conceptual con la Echoes del Meddle, tema que precisamente tiene al mar o al océano como parte de su estética y colectivo. Lo que sí es curioso y bueno, depende también de la perspectiva de cada uno como oyente, la Echoes, puede que esté dividida precisamente en tres partes. ¿Será esta una simple casualidad o un intento premeditado por evocar esta canción desde una perspectiva más oscura?.

Ahora, posiblemente el tema de fondo en este disco, es el debate y la lucha interna de Blake con las drogas fuertes, principalmente la heroína. A lo largo del disco, Chris Black es el encargado de introducirnos en este mundo caótico y decadente. Es precisamente en este punto, en el que Nachtmystium retoma el tema de las drogas, como lo hizo Floyd respecto a Syd Barrett, pero no desde la perspectiva del observador pasivo y en tercera persona que ve el problema desde afuera, sino todo lo contrario, una observación en primera persona y desde adentro. El tema es polémico y controversial, y aunque este es parte del hilo conductor de este disco, prefiero no entrar en más detalle. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Que más les puedo decir, las palabras sobran. Assassins es por demás una obra maestra, un trabajo conceptual llevado al extremo. Un disco que en cierta medida re posicionó al metal extremo norte americano a nivel mundial, a la vez de consolidar definitivamente los cimientos y el sonido de la escena de Chicago. Por demás, el disco definitivo en la carrera de Blake Judd.

sábado, 18 de junio de 2011

The Atlas Moth – A glorified piece of blue sky (2009)

Esta es una banda procedente de Chicago. Uno de los rasgos más representativos es la participación de tres guitarristas, conocidos simplemente como Dave, Andrew y el controversial Stavros Giannopolous, más conocido por su participación en la mega banda Twilight. A ellos se suman el bajista Alex y el baterista Anthony.

Si bien este es un disco que ya tiene unos cuantos años, vale pena tenerlo en cuenta. Este es el primer larga duración de la banda, mismo que podría ser fácilmente considerado como uno de los mejores discos de los últimos años dentro de la música vanguardista norteamericana y no por nada, haber posicionado a The Atlas Moth como una de las bandas “peso pesado” de la escena extrema de Chicago.

Describir el sonido de este disco resulta un poco complicado. El sonido oscila entre el black, el sludge, el post-metal, algo de industrial y claro está, todo el componente experimental psicodélico que es el que en definitiva, le da la cohesión a todo el disco.

Concuerdo plenamente con algunas revisiones, que sugieren que el sonido de este disco tiene algo de Nachtmystium, Neurosis, Isis, Mastodon o Minsk, pero en lo concreto con una identidad propia: The Atlas Moth. El resultado de todas estas influencia es un sonido bastante peculiar, una especie de post-Black electrónico muy experimental, a veces estridente, principalmente por la parte vocal, pero con una base totalmente armónica, rítmica y muy bien lograda. Creo que una buena parte del éxito de este disco se debe al extraordinario trabajo en la parte de los sintetizadores, que son los que en definitiva, crean toda esa maraña sonora, que le da la textura y el pulso al disco.

A night in Venus´s arms…”, abre el disco con una intro hipnótica, algo así como un space-industrial, que da paso a un riff bien tirado al post-rock. Repentinamente, emergen las sombras para quebrar toda esa tensión superficial. Y el viaje comienza.

Luego de este brutal indicio, la banda nos conduce por pasajes densos, turbulentos, oscuros, además espaciales y muy surrealistas. Como que resulta un poco chocante al principio. El sonido no es muy fácilmente digerible en un comienzo, sin embargo, conforme la música va fluyendo uno se da cuenta que está totalmente inmerso en el universo de The Atlas Moth, glorificando una parte del cielo azul. Textualmente, la música te va atrapando el alma y termina carcomiéndola y devorándola.

Puntos altos del disco son Our sun, our savior, One amongst the wheat fields, Jump room to Orion o ...Leads to a lifetime on Mercury. Son prácticamente un viaje sin límites por la locura del universo!!!

Un disco que debe ser tomado en cuenta como referencia obligatoria para comprender lo que está sucediendo actualmente dentro de la escena de Chicago. Y ojo, con The Atlas Moth, una banda con mucho potencial y talento, que seguro dará mucho de que hablar en un tiempo no muy lejano.