jueves, 14 de junio de 2012
Enochian Theory – Life… and all it Entails (2012)
lunes, 11 de junio de 2012
Blaze Bayley – The Night That Will Not Die (2009)
Caí en este disco por casualidad y lo escuché sin mucho
entusiasmo; como muchos yo fui uno de esos que escuchó el X Factor y quedó
francamente consternado. Es cierto, la banda ya estaba en decadencia, la
partida de Dickinson fue difícil de aceptar pero nadie podía prepararnos para
la catástrofe de la era Bayley. Mucho se ha escrito al respecto y creo que con
el tiempo es justo reconsiderar el periodo, contextualizarlo, darle una segunda
oportunidad. Pero hay algo que no podemos negar, la incorporación de Bayley a
la banda fue un error. Es cierto que hay canciones que funcionan mejor que
otras, Blood on the World Hands, Man on the Edge, Lord of the Flies, pero
hay otras que caen en el olvido porque sencillamente son malas; y ese disco es
malo, nunca logra despegar y es muy difícil superar el trauma de escuchar
cantar a Bayley por primera vez Sign of
the Cross. Iron Maiden, una de
las bandas más grandiosas de todos los tiempos, tenía la posibilidad de
conseguir a cualquier vocalista y nos salen con un tipo que si bien tienen una
voz poderosa, su manera de cantar no encajaba en el grupo; y eso es evidente en
vivo, Bayley no puede cantar los clásicos y canciones como Heaven can Wait, The Trooper o Hallowed
by thy Name son masacradas. Son numerosos los testimonios de ese periodo,
el público que se salía a mitad del concierto, los insultos hacia Bayley, el
célebre escupitajo que recibió en la cara, todo eso causó un impacto en la
banda, suspendieron gran parte de la gira y se tomaron un tiempo antes de
volver al estudio.
Desde luego, a Bayley se le atribuyó toda la culpa; lo
cierto es que tuvo la mala suerte de liderar una banda que no estaba en su
mejor momento, no olvidemos que desde el Somewhere in Time ya había entrado
en una franca decadencia que se confirma en el No Prayer for the Dying. Bayley no pudo sacar a la banda de la
crisis y la hundió aun más; por ello creo que todos tratamos de olvidar ese
periodo y como muchos yo le perdí el rastro, hasta que me llegó este disco. Quedé
impactado, a nivel musical es mucho más agresivo que Maiden y nivel lirico es más introspectivo, pero lo más
sorprendente de todo es la manera como canta; lo hace con una fuerza y una
convicción que no tenía cuando estaba en Maiden, incluso
las rediciones que hace de canciones como Edge
of Darkness o Lord of the Flies, suenan mucho mejor;
es un Bayley que suelta toda su furia en el micrófono sin el temor de opacar al
resto de la banda y sin el temor de sonar mal en canciones que no fueron
compuestas para adaptarse a su voz. La banda suena bien y Bayley muestra lo que
Steve Harris vio cuando lideraba Wolfsbane,
un domino absoluto del escenario y una voz que podía opacar a Dickinson, aunque
son registros muy diferentes. Se lo nota mucho más confiando, en la gira del X
Factor, titubeaba y era claro que se sentía intimidado por la banda y
por el público; ahora Bayley no tiene que demostrar nada a nadie y no hace
ninguna concesión, no tiene por qué someterse ante la sombra amenazadora de un
vocalista fantasma que juzga todas las notas que interpreta o aceptar los
dictámenes de un líder aun inmerso en las glorias del pasado. Bayley es libre y
puede dar rienda suelta a toda su creatividad. martes, 5 de junio de 2012
Night Heir – Wind in my dream, mist in my house (2010)
domingo, 27 de mayo de 2012
Storm Corrosion (2012)
Fue una larga espera, desde el momento en el que Wilson y
Arkerfeldt comenzaron a componer canciones para un proyecto paralelo a sus
bandas de origen, hasta el momento en cual que por fin podemos abrir el disco,
olerlo, admirarlo y finalmente escucharlo. La colaboración entre los líderes de
dos de las bandas más extraordinarias de estos últimos tiempos, solo podía
terminar de manera apoteósica. Y es una colaboración de la larga data, Opeth se fundó a finales de 1990, como
una banda más de Death Metal, de la mano de David Isberg cuya historia se perdió
en el tiempo. Arkerfeldt tomó las riendas de una banda moribunda y la mantuvo a
flote; pero era claro que al final de la década Opeth corría el riesgo de estancarse, pese a la crítica las ventas
nunca despegaron y mantuvieron un relativo anonimato, incluso en el resto de Europa.
La leyenda cuenta, que por esas casualidades del destino le llegó a Wilson una
copia del Still Life y quedó
deslumbrado; tuvo un primer contacto con Arkerfeldt, ambos congeniaron,
intercambiaron ideas, compusieron varios temas y de esa primera colaboración surgió
el Blackwater Park, estableciendo
firmemente a Opeth como una de las
bandas más influyentes de los años 2000.
El proyecto en conjunto comienza a tomar forma el 2010 y se
inserta en una trilogía cuyo primer volumen es el Heritage de Opeth, que lleva a la banda hacia una nueva
incursión musical, rompiendo algunos esquemas que definieron su sonido por casi
veinte años; el segundo volumen es el disco de Steven Wilson Grace for Drowning que es una
exploración de los sentimientos y de las sensaciones combinando con destreza
diferentes registros musicales; ambos confluyen, ya que comparten elementos
comunes, en el disco epónimo de Storm
Corrosion. La primera impresión es que el disco no se asemeja a nada
conocido, no es una simple fusión entre Porcupine
Tree y Opeth, es algo más. El ambiente onírico que
impregna todas las canciones nos transporta a terrenos desconocidos, que colindan
más con la música clásica (para colocarle una etiqueta a una exploración que no
puede ser clasificada), es una compleja instrumentación cuya belleza es
perturbadora. El disco no deja de tener una estela maligna que se esparce sutilmente,
rompiendo las imágenes y las atmosferas construidas, con un delicado toque de
maldad contenida. Sin embargo, no dejará de ser una decepción para aquellos que
esperan algo más ruidoso, más cercano a
las raíces de ambos compositores.
Para nadie es un secreto que a Wilson y Arkerfeldt les gusta
experimentar, rebasando las fronteras que les fueron atribuidas, por ello el
disco rebasa todas las expectativas, construyen algo que está fuera del metal
y fuera de los patrones musicales hoy vigentes. No es un disco que ganará un
sinnúmero de premios para luego caer en el olvido pero podemos estar seguros
que la música ahí plasmada es un legado para la humanidad. Más allá de las
modas y de los géneros volubles que siguen parámetros arbitrarios, en función a
gustos cambiantes y a los caprichos de la industria musical, se encuentra la
trascendencia que solo puede ser alcanzada por medio de lo sublime. Sea o no de
nuestro agrado, debemos reconocer que el disco rompe los limites de lo
concebible imponiendo un nuevo horizonte, una belleza inmutable que rasga la realidad
estableciendo un nuevo imaginario. jueves, 24 de mayo de 2012
Lurker of Chalice – Lurker of Chalice (2005)
Whitehead, pertenece a una camada de músicos
por demás extrema. Nos referimos a un grupo de élite radicado en Chicago, que
ha sido responsable de sentar las bases del nuevo Black Metal vanguardista
norte americano. A este selecto grupo, pertenecen también Neill Jameson (Imperial,
Krieg),
Scott Conner (Xasthur) y por supuesto Blake Judd (Nachtmystium). Todos
ellos emparentados además con Twilight.
En el 2005, Wrest dio un giro a su sonido,
adentrándose a explorar nuevas ideas y dimensiones, que no había podido
desarrollar con Leviathan. El resultado
de ello, fue este Lurker of Chalice (reditado en el 2009).
Más allá de estas alucinaciones, en lo
personal creo que musicalmente hablando, este disco es una de esas extrañas joyas.
El disco, tiene el mérito y la virtud de haber alcanzado un nivel musical que
hasta ese momento muy pocas bandas habían logrado. Incluso me animaría decir
que hasta en ese entonces, no había ninguna banda norte americana haciendo algo
parecido.
Con las tres primeras canciones uno podría esperar
que el disco se moverá en esa misma línea blackera, un poco tirada a Leviathan, pero sin ese componente
caótico y abrumador tan característico. La ilusión es pasajera, a partir de la
cuarta canción, Whitehead, se embarca en un viaje turbulento y nebuloso. Ya no
hay vuelta atrás.Las voces también tienen lo suyo en este disco, W. hace una vez más gala de su talento como vocal, demostrando un abanico de facetas. Y bueno, al respecto, también mencionar que Whitehead es quien toca prácticamente todos los instrumentos en el disco, siendo su fuerte la batería y el bajo.
Este disco, está cargado de un fuerte
componente emocional y el gran mérito de Whitehead, es el de haber podido
plasmar tantas ideas, emociones y sentimientos en su música. lunes, 21 de mayo de 2012
Cara Neir – Stagnant Perceptions (2011)
domingo, 20 de mayo de 2012
The Black - The Priest Of Satan (1994)
Bueno ya! La portada del disco me pareció pajisima (pajisima quiere decir cheverísimo en Perú, no digo cheverísima por que se escucha cojudísima esa palabra…sobre todo si haces un review de un disco recontrablack), como pueden ver es un dibujo de un tío con una cabeza de Baphomet levantando los bracitos, y un montón de gente ahí abajo haciendo sabe Dios qué cosa, me hizo acordar un poco a la portada de Varathron y su excelente “Walpurgisnacht”.
El logo de la banda que usaron para este disco, eso no entiendo bien; el logo de ahora es magistral…es así una enramada ininteligible que solo si sabes que la banda se llama “The Black” pues lo logras ver ahí, pero estéticamente se ve muy bien (es más, es uno de los logos blackerescos que más me gustan); Para el álbum debut pues usaron, que usaron? A ver…veo que la tipografía está más “death”, aparte le han puesto un 666, un baphometh, varias cruces invertidas, un pentagrama y un…que es eso? Es una montaña?! Quien pone una montaña en un logo?! O sea que si se les ocurría poner un dragón chino…pues ahí fácil ya estaba ya…creo que esa montaña tiene un castillo encima?!...AH! perdón! No era una montaña…ERA UN CASTILLO!!!.
The The Black Opal Eye tiene un intro muy new age, tranquilo con guitarras acústicas bien suaves, todo es calma y paz después de la sacada de miércoles de las anteriores canciones, HASTA QUE...“YYYIIIEEEEEEEEEEEEEEAAA” y saz! de nuevo blast beats “tatatatata”, todo muy black, muy raw hasta el 3:10 donde la cosa se pone pesada, bien death y el fade out para terminar la canción. Whirlwinds Through The Land Of Ice es otro tema con intro, épico y es el más largo del disco, comienza con una tormenta y te da la sensación de que todo ya va a terminar…lógicamente uno sabe que en cualquier momento entre el “tatata” no? Pues sí! Hasta el 4:00 donde ya todo se convierte en instrumental.
The Black es una excelente banda que no sé porque se ha mantenido en las sombras, una de las cosas resaltantes es la voz a cargo de Jon Nodtveidt, más conocido por haber sido guitarrista y vocalista de Dissection. Este disco a pesar de ser raw black metal tiene elementos de death, gotico y tiene efectos de sonido que crean un aura macabra, de oscuridad y terror, el uso de sintetizador es mínimo pero preciso Y en fin! "The Priest of Satan" es un muy buen disco de black que debes escuchar si o sí.
martes, 8 de mayo de 2012
Wodensthrone – Curse (2012)
Loss lanzado el 2009, el primer Larga Duración de estos ingleses, tuvo una gran recepción por parte de los medios a nivel internacional; lo cual no es necesariamente un sinónimo de música extraordinaria y a decir verdad a mí me dejó bastante indiferente. Sin embargo, Wodensthrone mostraba ya, vestigios de calidad. En este caso, Curse me cautivó más.
El estilo es naturalmente un majestuoso black metal con una gran cuota de melodía. En este sentido, los blackeros más puristas no deberían tener mayor problema en asimilar este disco, como si fuera un vaso de agua. Asimismo, los que buscan un poco de novedad en su black metal podrían encontrar, aunque más difícilmente, sutiles impresiones modernas en la forma más que en el fondo, que ayudan a crear el dinamismo suficiente, permitiendo que canciones relativamente largas encuentren su evolución natural.
Además de ofrecer un gran entretenimiento, la intención de este tipo de bandas es acercarse a la armonía que ofrece la naturaleza, reivindicando a la vez, sus culturas ancestrales. Wodensthrone sube a la cúspide del New Wave Of British Black Metal (NWOBBM).
viernes, 4 de mayo de 2012
Dreaming Dead – Midnightmares (2012)
martes, 1 de mayo de 2012
Anhedonist - Netherwards (2012)
Netherwards no es un disco que puede escucharse en cualquier momento, exige mucho, solicita que indagues un poco más, que te prepares para escucharlo. Con sólo observar la portada uno ya puede percibir que hay que acercarse con prudencia.
Son sólo cuatro canciones, el álbum empieza con suspenso gracias al silencioso comienzo de Saturnine en la que posteriormente se despliega un riff a lo Morbid Angel con un sonido reminiscente a Incantation. Esta canción sólo es la punta del iceberg en lo que refiere a la profundidad del disco, sin embargo, disgregando un poco las influencias, ya ejemplifica el amplio uso del death metal en el disco, estilo que sirve para potenciar la alienación a la cual nos lleva el doom metal presentado por Anhedonist.
Después viene Estrangement, la segunda canción, que desarrolla más los riffs doom (a lo Pallbearer, Black Sabbath) y además es otro ejemplo de la recurrente consternación y el ambiente levemente cavernoso por el cual está filtrado el sonido sobre todo de la voz.
Ciertos aires de My Dying Bride también se me vienen a la cabeza. Doom metal que atrapa ancestrales angustias formando el tejido necesario que casi recrea la sensación de que estás leyendo un libro. Música que se siente subterránea pero expansiva a la vez.
Carne Libetaratus, el tercer tema, parece desarrollar la noción de que la única salida válida de este subnivel de "maligna existencia" en el que estamos, es disolverse… El tiempo se alarga y se suaviza, cada instrumento interpreta su papel de manera adecuada y la voz es variada.
Inherent Opprobrium, termina este disco de manera épica dejando al oyente angustiado y relajado a la vez, conectado, entendiendo y sintiendo a otro nivel lo inentendible. Hay que darle espacio, pero pareciera que Anhedonist está surgiendo en la escena underground como una de las bandas que pueden llegar a estimular la constante evolución del metal y no necesariamente a través del black metal como lo vinieron haciendo ciertas luminarias en los últimos años.
Netherwards va recomendado a los entusiastas del doom/death y del metal extremo en general. Un debut asombroso por parte de Anhedonist.

















