miércoles, 30 de agosto de 2017

Reseña clásica


Para poder ir redondeando los excelentes aportes de mis compañeros moradores de los abismos, y mencionando que estoy plenamente de acuerdo con todos sus aportes, en cuanto a los firmes principios del género, hecho que ha mantenido al propio género reinventándose y evolucionando en su propia senda a mano izquierda… y como bien dice el Dieguex, ahí sin necesidad de revivals u otras cosas que sí han sucedido con otros géneros y subgéneros metaleros.

En este sentido, quería compartir una reseña que la vengo armando desde hace tiempo, de un disco que considero fundamental desde todo punto de vista para el género death metal.

Carnage – Dark Recollections (1990)


En esta tarea investigativa de ir encontrando ciertos patrones de influencia musical, de discos que a la larga se convirtieron en cimientos para determinado género metalero, y que su influencia puede verse más de 20 o 25 años después de su salida; en cuanto al death metal y más precisamente al death metal sueco, hay un disco que sin duda tuvo y sigue teniendo un impacto determinante, el “Dark Recollections” de los Carnage, un álbum de 1990 y que junto a discos como “Left Hand Path” de los poderosos Entombed, el “Like an Ever Flowing Stream” de los Dismember, e incluso el “Summerian Cry” de los queridos Tiamat, son los puntos de referencia directa para entender qué sucedió con esa rama del death metal y con toda la movida que actualmente viene con fuerza.

Con un line-up para este disco, que luego tendría un devenir clave para el mencionado subgénero y el metal en general: Fred Estby en la batería (Necronaut, The Dagger, Shubniggurat, The A-Bombs, The Clint Eastwood Experience, ex-Dismember,); el gran Michael Amott fundador de la banda, guitarrista y quien grabó el bajo para este disco (Arch Enemy, Spiritual Beggars, Black Earth, ex-Candlemass, ex-Carcass, ex-Disaccord); David Blomqvist en las guitarras (The Dagger, ex-Dismember, ex-Entombed); y Matti Kärki en las voces (Murder Squad, ex-Dismember, ex-Berbe, ex-General Surgery, ex-Therion, ex-Carbonized); se juntaron con la clara idea de tener 10 temas de pura caña, donde se empezaría a conjugar con los tiempos de los ritmos, las melodías de las guitarras, la pasión por la oscuridad y la muerte como guías temáticos principales, elementos claves.


Este “Dark Recollections” también tiene hitos importantes en cuanto a producción y estética… producido por Tomas Skogsberg (cuán importante fue y es ese su Sunlight Estudios…) y su portada igualmente concebida y dibujada por el gran Dan Seagrave ya marcaría pautas en varios aspectos. Un disco orgánico que posee la capacidad de hacernos dar cuenta de la comodidad que encontramos en las oscuras cavernas, alejadas de los espacios iluminados por máquinas.

Canciones como Deranged From Blood y su inmortal riff de inicio; la brutal Infestation of Evil; la directa y ofensiva Torn Apart; la sempiterna Death Evocation o la Blasphemies of the Flesh, son solo algunos ejemplos de un todo, una totalidad que ejemplifica odio, oscuridad, muerte, violencia, y un sinfín de conceptos y sensaciones que hoy en día dirigen los hilos del death, la banda sonora perfecta para el fin de los tiempos y que hasta hoy en día, 27 años después de su salida, sigue mostrando cómo se debe hacer un disco de death metal. 

Por lo que para todos aquellos fans de este maravilloso género, y que todavía no escucharon esta joya, por favor éntrenle con todo, verán que varias cosas sueltas en sus cabezas irán cerrando.


Review Hellfest 2017

Nueva entrada al Hell Metal Square
Días antes este año, aproveché de visitar la pequeña y bella ciudad de Nantes, que queda a unos 30 km de Clisson. Con lugares muy interesantes  que visitar como el Machines de l'Ile, una exhibición animales mecánicos inspirados en el universo de Leonardo da Vinci y los mondes inventés de Julio Verne, muy al estilo steampunk. Incluso allí ya se veían varios fans al igual que muchos otros en la calle y un clima que advertía que iba a ser un verdadero infierno.
Una de la esculturas movibles del Machines de l'Ile en Nantes
Jueves 15 de junio, llegando al festival ya se podía ver el caos de esperar a que abran las puertas. Es una tradición ya, donde pasado el medio día la gente espera la señal de la organización para entrar toda eufórica, mientras cargan todo lo que pueden y llegan a la siguiente cola para finalmente recibir la manilla.  Aquí fue la primera gran sorpresa, la nueva entrada donde gigantes amplificadores sirven ahora de decoración para darte la bienvenida y sumergirte en este universo irreal. La zona de prensa que antes era una carpa, fue reemplazada por un de estos hermosos y gigantes juguetes.
Nueva entrada al VIP/Prensa
Hay una nueva calle en el Hell Metal Square, llena de varias cosas del anterior año a las que se suman otras para llenar todo este nuevo espacio. Cada vez más, la plaza se asemeja a lo que es el centro de cualquier ciudad y donde se puede encontrar una barbería, un banco, una galería de arte, y claro no podrían faltar el gigante Metal Markt con una increíble cantidad de merch y un nuevo escenario con un ring por delante donde ya tocaban las primeras bandas. 

Nuevo bar área VIP
Al día siguiente, viernes 16 y empezando oficialmente el festival, quedé encantada con la nueva área VIP y Prensa, con un estilo de osuario a lo Kutna Hora para decorar los nuevos bares y una fuente gigante que luego se convirtió en piscina. 

Este año el Valley ardería ¡de principio a fin!, no por nada es mi escenario favorito. La primera banda que vería aquí sería a los noruegos de Okkultokrati con su rock de influencias crust punk y black. Después a Noothgrush desde San José, California y su pesado sludge, reconocí al guitarrista quien también toca en “Alaric”, por cierto son del sello de Ivan de Fuck Yoga Records (Macedonia). 

Baroness (John Baizley)
Baroness tocó con su nueva guitarrista, quien también canta y con mucha emoción. Me gustó más que cuando los vi en su último tour, tocaron más temas antiguos. En este escenario también se presentaba Subrosa, Red fang, una leyenda de los noventa con los newyorkinos de Helmet con un Page Hamilton muy intenso, los Electric Wizard en esta ocasión con sus proyecciones gigantes, y para cerrar este Stage era el turno de Monster Magnet con un Dave Wyndorf que invitaba a la fiesta hasta el último segundo. 

Deep Purple
Sin duda un banda importante ese día fue Deep Purple, cuyo show era parte del tour de despedida, este concierto además se grabó en vivo para meses después venderlo con la nueva edición de su último disco "Infinity". Tuve la gran oportunidad para ver a los Exhumed y luego a los Autopsy, grandes y reconocidas bandas de la escena death metal, cada una a su estilo hicieron vibrar a sus fans con varios de sus clásicos. De adolescente tenía unos posters de Queensrÿche, fue bueno verlos tocando varios de sus temas bien heavies. Ese día terminaría con una leyenda del punk británico The Damned en el Warzone ya pasada la media noche y con un “Fuck the Brexit” para empezar su show. 

Crypt Sermon
El segundo día, sábado 16 de junio, empezaría a las 11 am con los doom franceses de Monolithe como primera banda del Temple, muy temprano quizás para escuchar su estilo funeral y aún así muy buenos, un sonido impecable. Después en el Altar quería ver a la banda que Enrique (ex Octubre Negro) tiene en Philadelphia, Crypt Sermon, donde los chicos muestran sus variadas influencias para lograr un doom y voces bien a lo heavy, sobretodo se divirtieron mucho a pesar de que cruzaron el océano y llegaron directamente a tocar. 

Mientras el sol ardía y la cerveza fluía, se podría esperar ya ver signos de resaca o insolación pero este año la organización añadió el “Hell fresh” donde constantemente se recibían chorros de agua, ideal serían más sitios como este por la cantidad de gente. Aunque queda claro que el festival aprovecha los alrededores para fascinar a sus fans, por ejemplo el Warzone esta cubierto como un campo de guerra con alambre de púas, trailers reusados y mucho fuego. Cada bar y stand de merch, está bien decorado sino que también se ofrecen pyro shows así el sol se esconde y cada hora en adelante. El fuego tiene inclusive su lugar para espectáculos de este tipo.

Bongripper
En el Valley empezó la jornada con los poderosos Monkey 3 de Suiza, era el soundtrack ideal para el calor en el desierto, ¡así estaba el clima!. El único inconveniente de ver a Bongripper tan temprano, iba a ser que no tocarían mucho por lo que ese corto set de 40 minutos alcanzó para perder la cabeza y dejarse llevar por esta gran banda, luego de 10 minutos de terminar su set los fans seguían pidiendo un tema más.

Primus
Seguirían los canadienses de Blood Ceremony y su pelicular vocalista quien además de tocar el órgano toca también la flauta, por cierto con el bajista de Volür. Para Chelsea Wolfe, pude sacar fotos de cerca y me impresionó la baterista quien derramó hasta la última gota de sudor que le quedaba. Me alegró mucho ver a Primus, nunca imaginé ver en pantalla gigante el video de Mr. Krinkle y personifijado por el gran bajista Les Claypool. Este gran día el mejor escenario del Hellfest cerraría con John Garcia y Slo Burn al rimto de “Pilot the dune”. 

Wardruna
Otra sobresaliente banda ese día sería Skepticism, que tocaron de igual manera bastante temprano ca. 5 pm. El sentimiento de que uno está en un funeral fue acompañado mientras el vocalista repartía rosas blancas, incluso al final me regaló una y el setlist. Una banda que da mucho que hablar es Wardruna, el proyecto del noruego Einar Selvik cuyos exclusivos conciertos son en lugares a donde pocas bandas pueden acceder, un folk que atrae ya que estaba llenísimo. Mencionar también a Phill Campbell & the Bastard Sons, quienes tocaron algunos clásicos de Motörhead además de temas nuevos. La conocida banda punk de la costa oeste Zeke, tocaba en un sol infernal y en un campo de batalla literal que es el Warzone, sea la hora que sea aquí siempre hay ese ambiente y en la noche, totalmente abarrotado, cerraron ahí mismo los legendarios Suicidal Tendencies con un Dave Lombardo en la batería.

Food Court
Como siempre los seis escenarios ofrecen más de una oportunidad simultánea que uno no desearía perder pero que habla muy bien de la calidad del line up, no por nada luego uno puede aprovechar de ver los conciertos de las bandas que se perdió gracias a trabajo de ARTE. Uno tampoco se puede quejar con la variedad de comida que hay en el gigante patio y la cerveza que es distribuida por cientos de bartenders en todo lugar, o encontrar incluso snacks en los bares, lo ¡unico complicado es no perder mucho tiempo en las colas.

Blue Öyster Cult
Así de fugaz llegamos al último día, y en el Valley los Vintage Caravan mostraban que crecieron de la misma forma, manteniéndose como una banda clave fuera de la usual escena islandesa. Ufommamut como siempre durísimos, verlos es como un golpe al cerebro. Pentagram se presentaba sin Bobby Liebling, el guitarrista no lo hace para nada mal y bueno al menos no se extraña tanto a su controversial frontman, aunque si cancelaron otros shows por esta razón. Otra leyenda viva Blue Öyster Cult, esta banda setentera con sus clásicos temas de hard rock como “Godzilla” o Burnin' for You.

Hawkwind
Esta vez logré entrar a Clutch y es que nadie se los quiere perder!, tomarles fotos de cerca es sentir toda esa energía que derrochan y disfrutar cada nota desde el inicio con "Electric Worry". La nota psicodélica del día fue sin duda cerrar este escenario con los poderosos Hawkwind, un viaje espacial donde incluso recuerdas a Lemmy con “Silver Machine” en medio de otros temas acompañados de themerines y keytars. 

Prophets of Rage
Una de las super bandas por ver fue Prophets of Rage con miembros de Rage Against the Machine, Cypress Hill y Public Enemy. Hicieron un pequeño homenaje a Chris Cornell, durante el clásico de Audioslave “Like a Stone” y aprovecharon otra oportunidad para insultar a Trump, como perderla! Antes que acabara su show dejé al Andy ahí, tenía que ver a otra dream band, los nuevos Scour con nada menos que un recatado Phil Anselmo, y miembros de Pig Destroyer y Misery Index en un proyecto black metal durísimo donde cerraron con un cover de Bathory y lo mejor “Strength Beyond Strength” de Pantera, es quizás lo más cercano que estaré de ver a una de las banda de mi vida.
Las notas altas del día serían primero ver a una de mis bandas favoritas, Emperor que a diferencia del 2014 esta vez tocaron como headliners del escenario black metal, el Temple. Un ambiente más propicio sin duda para celebrar el vigésimo aniversario del "Anthems to the Welkin at Dusk". Si la anteriores bandas me llevaron a diferentes universos, The Dillinger Escape Plan me dejó levitando muy lejos, había que verlos en esta su última gira y sentir la indescriptible emoción que transmiten. Hay pocas bandas como ellos, al final te unes a los fans y levitas con ellos hasta que acaban destruyendo literalmente el escenario, todo vuela. Así acabo el HF 2017, con una gran noche que quedará en la memoria como el mejor y prueba de que el festival no se queda atrás.

Dillinger Escape Plan
Aquí para ver el álbum completo de fotos. Para más información en general sobre el festival, bandas participantes, controversias y tips para el que tenga planeado visitarla, pueden leer los posts escritos anteriormente en el Abismo:

· Reseña 2016 - La odisea de Sebas
 
Nueva calle en el Hell Metal Square
Helmet (Page Hamilton)
Monster Magnet (Dave Wyndorf)
Queensrÿche (Todd La Torre)



Blood Ceremony


Skepticism


Vintage Caravan
Clutch
Scour
Emperor


sábado, 26 de agosto de 2017

Continuando con el debate o más recomendaciones Death Metal (2017)

Creo que el debate es muy interesante y el Dieguex lo plantea muy bien, no hay ningún post-death metal, eso queda muy claro y sin embargo, si hay un death metal progresivo que coquetea con el jazz. Yo recuerdo muy bien que mi afición por el metal comienza con el death, por ser la encarnación de la brutalidad más salvaje. Era lo más pesado y violento, y es lo que buscaba. 

Pese a un semblante estático, el death tiene notables variaciones y ha evolucionado de manera muy interesantes estos últimos años, de la fuerza cruda primigenia a un nivel astral, como lo establece el Sebas, de lo técnico y brutal, pasando por un sonido clásico cuasi retro, llegando a lo sinfónico y a la comunión progresista. Es un espectro muy amplio, aunque en todos ellos, se impone la fuerza bruta.   


Decapitated – Anticult (2017)



Comienzo estas recomendaciones con esta banda polaca ya veterana y muy activa en la escena. Si bien nace con un sonido muy genérico, han podido construir con el tiempo algo único que sobresale por la excelente calidad de sus composiciones; retoman un sonido clásico, pero le dan un giro contemporáneo bastante atractivo. El death es un género que causa muchas controversias y este disco no es ninguna excepción. Tiene un sonido muy accesible que por momentos colinda con el rock clásico, lo que no es del agrado de los viejos y siempre testarudos metaleros de cuño antiguo. Pero el disco está muy bien logrado, tanto así que podría entrar en los mejores discos de año; para mí fue una agradable sorpresa, escuchar algo bastante fresco, de una banda a la cual se le impugna, repetir hasta el cansancio los mismos elementos. Creo que se inserta, en un cierto renacimiento del death metal clásico. 

Benighted – Necrobeed (2017)



Igual, se trata de una banda ya veterana que ha sacado muy buenos álbumes, mostrando una clara progresión musical. Este disco tiene un sonido mucho más agresivo y sucio, combinado elementos propios del death y del grindcore; es un despliegue de brutalidad fenomenal y muestra bien la faceta más violenta de la escena francesa. Y como no podría ser de otra forma, es un monumento a la decadencia humana, retomando muchos elementos de la narrativa clásica del death, con una cierta dosis de humor. Algo muy interesante en el death, es que a nivel narrativo puede ser incluso hasta jocoso, porque es un género que, si bien explora los peores instintos humanos, las atrocidades inconcebibles, siendo la necrofilia y el canibalismo, temas muy usuales, lo hace de manera exagerada y casi caricaturesca. El disco es caótico de principio a fin, poco accesible para los profanos y muestra otra de las facetas del death más extremo, tanto a nivel musical como lírico.      

Pyrrhon – What Passes for Survival (2017) 



Si de caos hablamos, esta banda procedente de Brooklyn, realmente lo lleva a otro nivel. Es la exuberante monstruosidad; ejemplifica muy bien el sonido del death contemporáneo. Inclemente y feroz, aunque retomando viejas líneas narrativas. Definitivamente es una de las grandes sorpresas de este año y uno de los mejores discos de death, aunque aquí también se impone la controversia. Hay muy pocos discos que generan unanimidad, universalmente aclamados; usualmente, lo críticos se enfocan en detalles, resguardados en un purismo decadente, pero este disco es como debe sonar el metal contemporáneo, y es claro que el sonido se aparta totalmente del death clásico. Recupera algunos elementos, pero va por otro camino; no sé si el epíteto posmoderno se aplique a esto, pero esta banda se inserta en otro ideario. Los puristas, dicen que es la era del sonido hípster, que por cierto es una palabra valija, en donde insertamos todo lo que nos incómoda, al ser incapaces de realizar una lectura coherente del presente, del momento musical que vivimos. A mí me parece fenomenal y creo que es necesario rebasar las formas canónicas, para llegar a algo nuevo. De cualquier forma, el concepto hípster no lo entiendo del todo. 

El debate sigue abierto y solo para cerrar, quisiera mencionar dos bandas nuevas de death metal progresivo: Locust YearThe World Became Flesh y Spectrum of Delusion - Esoteric Entity, ambos discos y bandas, aunque desde enfoques muy distintos, ejemplifican, lo diverso y complejo que puede llegar a ser el death, ambos discos son excelentes muy recomendados para aficionados y curiosos

viernes, 25 de agosto de 2017

La Paradoja o breves recomendaciones Death Metal (2017)

Para continuar con la seguidilla de recomendaciones deathmetaleras de mis compañeros, tengo a bien redoblar la apuesta y propongo dos álbumes no de Death Metal sino de Brutal Death Metal.

Pero en realidad este texto está inspirado por el interesantísimo tema que toca Dieguex en su último artículo donde señala que “en cierta manera, el death metal, sigue siendo una manifestación del primitivismo humano”, del miedo a lo vasto del Universo. Estoy totalmente de acuerdo; sin embargo, quiero rescatar una bisagra a la cual vale la pena referirse.

Efectivamente una de las temáticas a través de las cuales el Death Metal proliferó y evolucionó, es la ciencia ficción (Pestilence, Atheist, Cynic). Esta rama en general vino acompañada de una técnica superior. El rock progresivo y el death metal se encontraron en el camino a contemplar el cosmos. Esto me lleva al punto que quiero poner en claro. En la actualidad se elaboran el tipo de trabajos, que como forma de ejemplo voy a presentar brevemente, en los cuales la técnica es extraordinaria, pero están paradójicamente impulsados por el “animal” que todos los seres humanos llevamos adentro (el primitivismo mencionado).

Ahí nace la paradoja: Nuestro más profundo arcaísmo es la fuente de portales musicales muy sofisticados a nivel físico y mental, portales que al final logran desenvainar otro tipo de percepciones.


Afterbirth – The Time Traveler's Dilemma (2017)


A los que le escapan al death metal extremadamente técnico, se les hará un poco difícil disfrutar de este álbum. Los demás encontrarán que tiene bastante que ofrecer a través de un aire rústico. Musicalmente la referencia más directa que se me viene es Gorguts, aunque más rústico repito. Brutal Death Metal de Long Island que es fluido y progresivo. El vocalista de Artificial Brain torna las cosas un poco más raras aún, desplegando una especie de “guturalidad” infrahumana y al mismo tiempo sobrehumana; como podrán notar insisto en la paradoja.

Beneath - Ephemeris (2017)


El nivel de abstracción de este disco es arrollador. La portada que eligieron estos islandeses es un triunfo al momento de describir la sofisticación musical en la que ahondan. Es el equivalente a ver una película de ciencia ficción pero elaborada por una especie extraterrestre. Es que contiene el añadimiento de que por un instante las neuronas hacen una sinapsis diferente, depositándonos en una percepción en la que la frontera de lo posible se amplía un poco.

jueves, 24 de agosto de 2017

Recomendaciones breves III – Death Metal (2017)

La historia es cíclica, ya sea para periodo largos, pero también para periodos cortos. De allí que en muchas culturas y religiones existe la creencia que estos círculos se expanden y evolucionan. No es extraño entonces, pensar en esta espiral concéntrica ascendente, como una representación de crecimiento, no solo de planos espirituales, sino también en términos de evolución y por tanto también intrínseca a la evolución del pensamiento, y porque no, del arte y de la música.

Más allá de estas reflexiones, en lo que a nosotros nos concierne, creo que el death metal va por ese camino. Alguna vez ya comentamos que después de tantos años, este género es uno de los pocos que ha mantenido su esencia y su dogma casi incorruptibles. Este es un género que se ha mantenido fiel a sus principios, negándose a dejarse llevar por las nuevas corrientes de la post-modernidad. En cierta manera, el death metal, sigue siendo una manifestación del primitivismo humano. Es un género que sigue expresando los instintos más bajos del ser humano; pero también su miedos y aversiones frente a lo vasto y hostil del universo, que siempre está acechándonos.

Mas allá de ciertas derivaciones y evoluciones que han sufrido este género, este es uno de los pocos que se ha negado a lo post. Hasta el día de hoy, no he encontrado ni una sola etiqueta que sugiera algo así como: post-death metal; pareciera que simplemente esta interjección es casi inexistente y poco viable. El género sigue existiendo por si mismo, y a su manera, ha seguido evolucionando y reinventándose una y otra vez.

Así, y volviendo al tema de los ciclos, en la música hay periodos y épocas en las que ciertos géneros pegan más que otros, hay auges y caídas. Y, pareciera que este año va a ser especial para el death metal. Después de mucho tiempo, este género nuevamente ha pisado fuerte a nivel mundial. El death metal, nunca ha sido un género que haya muerto, tampoco ha necesitado de bandas de moda para experimentar un “revival”, simplemente siempre ha estado ahí, con sus altibajos.

No sé si será porque otros géneros se han estancado, pero este año ha existido una avalancha de discos de death metal. Siempre los hay, pero este año realmente han salido muy buenos discos. El Machi ya nos presentó en sus reseñas a varios de estos discos.

Sumándome a esta línea, les presento algunos discos que definitivamente deben ser tomados en cuenta como referencias de los que está pasando con este género a nivel mundial:    
      

Witch Vomit - Poisoned blood (EP) (2017)


Portland, Oregon, es una ciudad que definitivamente ya se ha consolidado como una referencia para el metal gringo. Tradicionalmente esta ciudad está más relacionada con el Cascadian Black Metal, pero últimamente ha experimentado una proliferación de bandas de death metal. Witch Vomit es un ejemplo de ello.

Si bien este es un EP, este es un retorno a lo más visceral del género. Por momentos nos transporta a lo clásico del sonido Earache. Como que se siente esa influencia de los primeros discos de Carcass e indiscutiblemente, del Altars of Madness de Morbid Angel.

Tiene ese sonido de transición que siempre me ha gustado en este tipo de bandas. Aun que, si bien es bastante genérico, también es muy concreto: pesado, duro y visceral. Este es un trío al que valdrá la pena seguirle el rastro de aquí al futuro. Esta es una banda que puede dar alguna sorpresa en los próximos años.

 Massive Assault - Mortar (2017)


Este disco fue toda una sorpresa. Estos nerlandeses, que actualmente cuentan como vocal al que fuera vocalista de Phlebotomized, otra banda icónica del death holandés de los 90, practican un death metal más emparentado con la vieja escuela. Esa escuela clásica, que vibra en esa transición entre el thrash y el death, pero fortalecido por ese groove más contemporáneo.

Los primeros temas son un poco repetitivos, lo reconozco, pero conforme va avanzando el disco, la cosa se va poniendo bastante interesante. Son excelentes músicos, y esto se refleja en todas las composiciones. Si bien, el disco mantiene una misma línea, en cada canción se pueden ir encontrando diferentes elementos y variantes del death, lo que hace que en general, el disco sea bastante variado.

Como les digo, esas mismas variantes, hacen que el disco te haga recuerdo a muchas otras bandas. Por momentos, la forma de cantar me recuerda bastante a su compatriota J.C. de Koeijer de los alucinantes Goresfest, aunque también me hace mucho recuero a la época del Glen Benton en el Once Upon. Incluso, por momentos le siento algo del Max Cavalera en Sepultura.

Si bien este ya es el tercer trabajo de estos holandeses, creo que este es el más serio en cuanto a estética y propuesta.  Excelentes melodías y riffs, que hacen que el disco respire. Riff a riff, golpe a golpe, el disco te va ganando.

Un disco que, con cada escuchada, se va afianzando y perfilando como una de las revelaciones del año.  


The Lurking Fear - Out of the voiceless grave (2017)


Está visto que los suecos no escatiman recursos cuando se trata de death metal, y este disco es la prueba de ello.

The Lurking Fear, se mueve dentro del imaginario de H.P. Lovecraft, con una serie de abominaciones que están allí afuera rondando, al acecho, esperando el momento para poder devorarnos. Esto me pareció interesante, parecería que Tomas Lindberg es un buen lector y que basa sus ideas y letras en libros o novelas; esta vez el argumento es Lovecraft, en el último disco de At The Gates, el hilo conductor fue Ernesto Sabato con Héroes y Tumbas.

Esta banda, es prácticamente un proyecto de estrellas del death metal de la escena de Gotemburgo, cuenta en sus filas al ya mencionado Tomas “Topa” Lindberg (At the Gates), a quien se suma su compadre de armas Adrian Erlandsson (At the Gates y The Haunted), Andreas Axelsson (Edge of Sanity y Disfear) y los guitarristas Jonas Stålhammar y Fredrik Wallenberg.

Como mencionaba el propio Lindberg en una entrevista que le hacían, “este no es una especie de disco vintage de death metal en la onda old-school, es simplemente el tipo de death metal que siempre hemos hecho, y que siempre haremos. Es el death metal que nos gusta hacer”.

Y obviamente, es en este disco, donde salen a flor de piel sus influencias y raíces, el 'Seven Churches' o 'Mental Funeral', o las influencias de bandas como Death, Bathory, Slayer o Master.

Creo que ya no es necesario entrar en más detalles, con todos estos datos dando vueltas, ya nos imaginamos el tipo de death metal que encontraremos en este disco. Desde ya, un disco que, sin mayores problemas se sitúa entre los mejores discos del año.





lunes, 21 de agosto de 2017

Ozzy Osbourne – Speak of the Devil (1982)




Tal vez no sea el mejor vocalista del mundo, pero Ozzy Osbourne tiene un carisma inigualable y una presencia escénica demencial; es pura fuerza bruta. Expulsado de Black Sabbath, vagó sin rumbo algunos meses, hasta que, alentado por su manager, decidió abrir audiciones. A finales de 1979, conformó la banda, que por un tiempo llevó el nombre de The Blizzard of Ozz. Grabado con la ayuda de conocidos músicos de la escena, el disco fue un éxito rotundo, rebasando en ventas al Heaven and Hell, dándole inicio a una tensa rivalidad con sus antiguos colegas. Le siguió el Diary of a Madman y con ello Ozzy, consolidaba su lugar preponderante en los años 80 y su divorcio con la banda que ayudó a formar. 

No obstante, lo que faltaba en el catálogo de Black Sabbath, era un en vivo, y los planes para publicar dicho material comienzan el 73, como respuesta al seísmo provocado por el Made in Japan de Deep Purple, y luego por el Alive! de Kiss, siendo desde ese momento obligatorio, sacar por lo menos un en vivo. El proyecto no progresó, la banda no estaba interesada, además las cintas no eran de muy buena calidad. Le siguieron los problemas internos, con Ozzy y con el manager; en medio de la trifulca, y cuando Sabbath renacía de sus cenizas, salió al mercado el Live at Last, sin la autorización de la banda. La grabación no es de las mejores, ha sido reeditado un par de veces e incorporado al catálogo oficial, aunque sigue siendo una decepción. 

Sabbath tiene un vacío, hay muy pocas grabaciones en vivo y hay mucho material que podría ser reeditado, como el legendario concierto en el California Jam. En 1982, Ozzy estaba preparando una grabación en vivo, abruptamente interrumpida por la muerte de Randy Rhoads; por presión contractual, Osbourne debía grabar dos discos más. Para resolver el asunto, decidió producir un en vivo, dejando a un lado las cintas grabadas con Rhoads. El proyecto se armó en poco tiempo y como señal de respeto a la memoria del guitarrista, el disco solo contiene canciones de Black Sabbath, supliendo de facto la decepción del Live at Last. El Speak of the Devil, es en lo hechos el primer disco en vivo de Sabbath; algunos meses después salió el Live Evil, y en cierta medida fue también una desilusión. 

Uno de los problemas de las grabaciones en vivo, es que tratan de recrear de manera artificial, el concierto perfecto, eliminando la espontaneidad de cada noche. El Live Evil constriñe la interacción con la audiencia, ni se la siente a la lo largo de la cinta, el sonido es demasiado limpio y perfecto, hay algo innegablemente falso en todo eso. Además, la voz de Dio, no encaja bien, cuando canta las viejas canciones de Black Sabbath. Los fans esperaban escuchar algo más cercano al sonido clásico y el Speak of the Devil, logra capturar la esencia de ese sonido. Desde luego las cintas, fueron retocadas en el estudio; es muy evidente el double-tracking en la voz. Pero suena mejor, redescubrimos las canciones de Black Sabbath, con un sonido más agresivo y potente; el trabajo de la banda es excepcional, logran apropiarse de las canciones y generan algo nuevo. 

En la contienda queda claro que Ozzy salió ganando; su carrera como solista, opaca por completo todo lo que Black Sabbath hizo en los años 80; es un icono de la cultura pop. Este disco que, en palabras de vocalista, solo fue grabado para saldar un contrato, fue retirado del catálogo oficial. Y, sin embargo, creo que es el mejor disco en vivo que tiene y uno de los mejores discos en vivo, a secas. Aquí muestra que él es Black Sabbath, fue el alma y la principal atracción de la banda.

Si este disco salió de circulación, el video que lleva el mismo nombre y que solo fue editado en Japón, llegó al mercado mundial el 2012; muestra bien todo el poder de la banda y por ello, Osbourne se convierte en una de las principales atracciones de la década: su personalidad cautivante y siniestra, siempre rodeada de músicos de alto nivel. Y las canciones de Sabbath, son sin duda, el punto más destacado de sus conciertos. En lo personal prefiero a Sabbath, si Ozzy tiene excelentes discos y canciones, fueron hits circunstanciales; ninguna de las composiciones del vocalista, aunque queda claro que Ozzy nunca compuso nada en su vida y es solo es una marca construida por su esposa, puede rivalizar con el impacto de las canciones de Sabbath. Ozzy no tiene nada remotamente parecido a War Pigs, Sabbath Bloody Sabbath, Heaven & Hell, The Sign of the Southern Cross, Disturbing the Priest, The Eternal Idol, The Headless Cross o The Sabbath Stone.

Ozzy es un éxito comercial, aunque las estrategias de los Osbourne son bastante cuestionables desde el punto de vista ético; es una máquina para producir dinero que utiliza a los músicos como herramientas, y eso me incomoda bastante. Pero Ozzy es la voz y es la imagen de Black Sabbath; todo lo demás es irrelevante. 



miércoles, 9 de agosto de 2017

Black Sabbath – Born Again (1983)


A principios de los ochentas, Sabbath pudo superar con éxito la partida de Osbourne; Dio revitalizó por completo el impulso creativo, dándole un nuevo sonido. Pero cuando la banda se dispuso a mezclar, su tan esperado disco en vivo, los problemas de siempre resurgieron con la misma fuerza y la misma violencia. El Live Evil, fue el germen de la discordia; Dio estaba decidido a reclamar su espacio, no cedería ante la presión de Iommi. No tenía por qué hacerlo; soportó el malhumor del hombre vestido de negro, y esta vez estaba dispuesto a brindar batalla. Y en la disputa Dio ganó; el Holy Diver, es un hito en la historia del metal y el Live Evil, el triste de recuerdo de un momento brillante, pero anecdótico.  

Reemplazar a un vocalista extraordinario, con uno legendario, parecía una buena jugada. A principios de los ochentas, Gillan buscaba un espacio y un sonido que lo pueda diferenciar, por lo menos de sus competidores más cercanos: Rainbow y Whitesnake. Cargaba sobre sus hombros, el peso de su pasado, el recuerdo de sus gritos legendarios; pero la voz de Gillan sonaba diferente y le costaba mantener los agudos. Terco hasta el final, no se dio por vencido y siguió gritando, aunque no siempre con un buen resultado. Gillan tiene mucho carisma, eso es innegable, tiene una gran presencia escénica. En el centro del escenario, irradia fuerza; es un imán que genera una extraña dinámica interna. No es difícil imaginar, por qué Iommi lo tomó en cuenta; y para el vocalista, era su oportunidad de volver a los grandes escenarios. Fue un acuerdo de mutuo interés y en el estudio funcionó bastante bien. Pero el disco suena bastante mal, y el problema no es solo la voz de Gillan, la producción es francamente desastrosa. 

Descubrí este disco mucho antes que el Perfect Strangers, y no podía creer lo mal que cantaba Gillan. No era la voz que yo recordaba; me costó salir de mi pasmo y hacer las paces con ese periodo. Durante mucho tiempo repudié, a Gillan; fue una de las voces más extraordinarias, y se convirtió en un chiste de mal gusto, una caricatura grotesca de sí mismo; era inconcebible. Fue una enorme decepción; el mito desacralizado, convertido en un vulgar borracho. 

El disco comienza con Trashed; la calidad del sonido es pésima, la manera como Gillan canta es desastrosa y la canción es bastante mala en sí. Me parece uno de los puntos más bajos en la carrera de Sabbath. Para conmemorar su ilustre carrera, Gillan regrabó la canción con la ayuda de Tony Iommi, Roger Glover y el gran Ian Paice, para un disco recopilatorio que salió el 2006; suena mejor, sin duda, pero sigue siendo un desastre.

Le sigue Stonehenge que es una instrumental bastante rara, de esas que tanto le gustan a Iommi, que sirve de introducción para Disturbing the Priest. Ahí la voz de Gillan funciona mejor, creo que es una de las canciones más diabólicas que tiene Sabbath, los gritos del vocalista le dan un ambiente bastante lúgubre. No deja de ser algo bastante raro, pero es una canción que disfruto, después de todo. 

The Dark es otra instrumental prescindible, colada a Zero the Hero, no veo la razón de separarlas. Eso detallitos me irritan, pues me parece bastante insulso. Zero the Hero es una canción que siempre me ha gustado, a nivel lírico es bastante mala, aunque retoma ideas que Gillan estaba desarrollando, pero tiene uno de los riffs más memorables en la larga carrera de la banda. Cannibal Corpse tiene un cover bastante fiel de la canción. 

Digital Bitch, es la típica narrativa Gillan, la letra se parece bastante a la de Mary Long, sátira social con un toque de venganza personal; los rumores dicen que la canción le está dedicada a Sharon Osbourne. No podría afirmarlo, pero solo pensarlo me causa gracia. Con esto queda claro, porque muchos fans reaccionaron mal cuando salió este disco; las letras humorísticas, no tenían mucha cabida en el ideario Sabbath. La canción no es mala, pero tampoco es memorable. 

En Born Again, Gillan lo da todo; dentro los límites de su rango vocal, logra sacar algunos gritos demenciales, que también dejaron consternados a muchos fans. No obstante, creo que encajan bastante bien en la atmósfera tétrica que caracteriza al Sabbath clásico. Nuevamente, a nivel lírico, la canción deja mucho que desear y en el fondo es bastante plana, por no decir aburrida.

Hot Line, es otra de esas canciones chistositas en la cual Gillan hace un gran trabajo vocal, opacado por la pésima producción del disco. Por eso no lo escucho con frecuencia, suena muy mal; es parte innegable de la historia de Sabbath y tiene momentos rescatables, pero suena horrible y eso me incomoda. 

El disco cierra con Keep It Warm, una canción bastante extraña y con ello queda claro que este no es un disco de Sabbath; tiene algunos elementos, pero es otra cosa; es un bicho raro. Con mucho potencial, aunque desperdiciado. Cuando el disco fue reeditado el 2011, creímos que el sonido iba a mejorar un poco, pero no fue el caso. Lo limpiaron un poco, sin embargo, las diferencias son bastante sutiles. En su momento se dijo, que el problema son las cintas originales, que por razones que escapan a mi entendimiento, se humedecieron provocando una degradación del sonido y por ello, no hay forma de remasterizarlo. El resultado final, es bastante decepcionante y es casi inverosímil que este disco haya sido grabado. 


La edición del 2011, tiene un disco bonus, una canción inédita y una versión larga de Stonehenge. Nada del otro mundo, pero tiene un live, y es el único documento oficial de esa gira. Es un set reducido, Gillan suena bien y es una adición interesante al catálogo de la banda. Para los coleccionistas y aficionados, existe un bootleg con una excelente calidad de sonido, que refleja mejor el set-list de la gira, el Live in Worcester. Comienza con un Gillan que canta con mucha convicción, hasta que en War Pigs, la tercera canción del set, su voz se quiebra. En Heaven and Hell, es un desastre; muestra bien el problema que luego Blackmore tuvo que enfrentar: un Gillan errático, que podía dar un concierto excelente y al día siguiente no era ni la sombra de sí mismo. De cualquier forma, creo que en esta gira canta mejor que en la del Perfect Strangers; nunca más cantaría con tanta fuerza, alcanzando por última vez esas notas sobrehumanas que lo convirtieron en leyenda. 


Para los curiosos, hay un bootleg más que vale la pena, aunque la calidad del sonido no es muy buena, es el Live in Paris 83, con un set ligeramente diferente y con un Gillan en muy buena forma. Su voz resalta en la cinta y es muy evidente que Gillan suena muy bien cuando no fuerza su voz. El Born Again es el disco que inaugura la etapa negra de Black Sabbath y por eso no lo recordamos con mucho cariño, aunque sería muy interesante escuchar una nueva colaboración entre Gillan y Tony Iommi. El 2011, nuevamente como anécdota, Iommi y Gillan unieron fuerzas y grabaron dos canciones muy buenas, con la ayuda del gran Jon Lord (en una de sus últimas contribuciones), el buen Niko McBrain, el siempre menospreciado Jason Newsted y Mikko Lindström, quien entra al proyecto por ser el novio de la hija de Tony Iommi. Ese single, grabado bajo el nombre circunstancial de WhoCares, realmente sonó muy bien y habría sido interesante tener un disco. La posibilidad se abre, con el final del Sabbath y el de Purple; el final es solo el comienzo.