miércoles, 3 de julio de 2013

Rotting Christ - Κατά τον δαίμονα εαυτού (2013)




Rotting Christ puso a Grecia en el mapa del metal, Theogonia (2007) es la obra que marca el pináculo de una carrera iniciada hace más de veinte años y cuyas raíces descienden hasta el mismo infierno; comienzan como una banda de black metal, irreverente y salvaje. Pudieron estancarse y caer en la banalidad, como muchos de sus pares, hasta convertirse en un parco recuerdo, el escuálido reflejo de una imagen decadente y convencional. Pero ellos lograron ampliar sus horizontes musicales, incorporando elementos góticos y melódicos, algo que aprecio mucho en el metal contemporáneo. Rompiendo esquemas y barreras falaces, esta banda pudo acuñar un sonido fuera de lo común, con esa fuerza despiadada y diabólica que le confiere una atmosfera densa, saturando todos los sentidos en esa descarga inclemente, un torrente brutal. Es hipnótico y casi irreal.

La primera vez que escuché el disco tuve la impresión de presenciar la marcha de Ares sobre un campo devastado, contemplando los cuerpos mutilados, la sangre vertida, la glorificación de la muerte, del sacrificio heroico de aquel que combate por un ideal. Y la risa burlona de Tánatos, el vacío aciago; la vacuidad carcomiendo la existencia. El disco tiene una cadencia marcial, es un combate entre fuerzas antagónicas y esas guitarras en perfecta sincronía, una estructura clásica y elegante, junto con esos cánticos abismales; épico hasta en los más ínfimos detalles. Κατά τον δαίμονα εαυτού, sigue la línea que impuso Theogonia y Æalo, placas que revitalizaron plenamente a una banda que tuvo un fuerte impacto a mediados de los 90 con esa obra sensualmente tétrica y escabrosa, Triarchy of the Lost Lovers. Aunque la discografía de Rotting Christ es excelente Theogonia es un punto de inflexión, eleva los estándares del grupo y lo lleva hacia una nueva etapa
 
Sin duda, este es uno de los mejores discos en lo que va del año, es impetuoso y bestial, refleja a una banda en el punto culminante de su carrera; pese a los problemas internos, Sakis Tolis toca todas las guitarras, el bajo y los teclados, lo que le da una cohesión peculiar al disco, Rotting Christ todavía tiene mucho que ofrecer. Es un titán con una fuerza descomunal cambiando el paradigma sobre el cual se sustenta el metal. 


1 comentario:

Machi dijo...

Hola George!

Completamente de acuerdo, este disco está sólido, como bien dices es como marchar por un campo de batalla luego de que esta fue cruenta y salvaje...

Definitivamente se ubica entre lo mejor de la discografía de estos griegos; así mismo entre lo mejor del año.

Saludos!