miércoles, 24 de febrero de 2016

Abbath (2016)




No puedo negar que Immortal es una parte importante de mi vida; antes que descubra a los Mayhem y los Emperor y todos esos, encontré el Son of Nothern Darkness, y por mucho tiempo ese era el único disco de black que podía tolerar. La sangre, los asesinatos, las referencias al diablo; todo eso para mí era demasiado. Y me adentré en el black hace poco, con un sólida distancia crítica. Creo que a esta edad, ni tan joven ni tan viejo, puedo disfrutarlo mejor; a mis catorce años era un mundo totalmente extraño y hermético.

Tampoco podemos negar el impacto que tuvo Immortal, sigue siendo una de las bandas más representativas de la escena, pero también ha despertado muchas críticas; la principal es que se trata de una banda que nunca ha evolucionado, siempre usan la misma fórmula, siempre el mismo tipo de letras, siempre el mismo sonido y a la larga pues se vuelve un poco tedioso. Si el Pure Holocaust es un clásico, uno de los pilares del sonido clásico de black, los otros discos caen un poco en el olvido. Pero aun así, Immortal genera mucha polémica, mucho debate entre los puristas. El Diabolical Fullmoon Mysticism tiene un sonido muy similar a muchos de los discos de esa época; creo que es la banda más accesible de esa escena. El Pure Holocaust, es más crudo y salvaje aunque está por debajo de Mayhem o de Emperor y ni hablar de Bathory. Creo que esa la principal crítica que se le hace, muchos consideran que es una banda de segundo nivel.  

La carrera de Immortal es bastante errática, el Battles in the North y el Blizzard Beast, se los considera discos muy malos dentro de la escena metalera; mientras que el At The Heart of Witnter, es un viraje casi radical; la producción es de mejor calidad, las composiciones son más arriesgadas, el trabajo lírico realmente sobresale. Y ahí comienzan las diferencias creativas, es el primer disco en el cual el Abbath asume el control de la banda pese a que el Demonaz sigue presente, supervisa el proceso de mezcla y asume las funciones de manager. El Dammed in Black todavía genera disputas entre gente que lo considera un clásico, gente que lo odia; no es un disco malo, pero podría haber sido mejor. Algo parecido sucede con el Son of Nothern Darkness, aunque ahí están las canciones que más escucho, One by One, Tyrans y Beyond the North Waves.  

Con todo creo que no se puede desmerecer el aporte de la banda; es una de las que más disfruto. Recuerdo que vi el disco y lo compré porque me llamó la atención la portada; cuando descubrí el Son of Nothern Darkness, no tenía idea del black, no sabía lo que era; el maquillaje me hizo recuerdo a Kiss, más oscuro y agresivo, pero la idea es la misma. Por más que los blackeros quieran negarlo, son tributarios de Kiss; Gene Simmons fue el primero en encarnar al demonio, el primero en escupir sangre y fuego, trucos escénicos que los blakeros llevaron a otro nivel. El cuero, las púas, el asumir un personaje en escena; eso era Kiss. El problema surge cuando un grupo se deja consumir por su imagen y en Immortal el personaje que todos recordamos, porque es el frontman, es el Abbath, es quien da la cara, quien tiene el maquillaje más reconocible y por eso fácil olvidar que Immortal era una banda; el Demonaz seguía escribiendo las letras y el Horgh tiene créditos de composición en casi todos los discos en los que participó.

De hecho el único disco de Immortal que le da todo el crédito por la música al Abbath, es el último, All Shall Fall; la banda ya tenía problemas, por el hecho que el Abbath se considera el propietario de Immortal. Después de la reunión y una gira triunfal se ahondaron las fisuras: qué grabar, cómo grabar, cuándo grabar. Tiempos dilatados, es claro que se trata de una banda disfuncional. El 2011, salió el primer disco del Demonaz; es diferente y a la vez muy similar, creo que tiene un contenido más folk. Pero con ese disco lo demuestra, el Demonaz puede cantar y componer, no lo necesita al Abbath; creo que ahí es la primera vez que consideró en sacarlo de la banda. La guerra de insultos, los conflictos internos, las batallas legales; en pocas palabras la querella se desata con el objetivo de determinar quien se quedará con el nombre de la banda, los copyright y la mercadería. 

Cuando el Abbath comenzó con su banda pues todos pensamos que era el final de Immortal, nadie pensó que los otros digan fuerte y claro que van a continuar sin él; pero habrá que esperar, para muchos es inconcebible si quiera pensarlo pero habrá que escuchar. El disco del Abbath sigue la misma línea; al igual que el disco del Demonaz es parecido pero distinto; me parece que es más sólido, supo rodearse de buenos músicos, el bajo y la batería hacen un excelente trabajo, y eso marca la diferencia con Immortal, pues el trabajo del bajo nunca ha sido muy relevante y la batería sigue un patrón bastante plano. Desde luego, no es el mejor disco del año, ni siquiera el mejor disco de black pero es un buen disco y vale la pena escucharlo aunque considero que el disco de I es superior.  


1 comentario:

Dieguex dijo...

George, muy bien la reseña!!!

En esa época y hasta ahora Immortal, nunca fue de mis bandas. Yo siempre me incliné hacia Satyricon o Mayhem.

Y sí, esta banda siempre ha generado polémica, entre los blackeros más radicales y entre sus mismos fans. Tienen discos clásicos como el Pure holocaust, que como bien dices es un clásico del black metal noruego.

Este último disco, no me gusto mucho, pero no es mal disco. Creo que el Abbath tuvo el buen tino de rodearse con muy buenos músicos. El resultado un disco sólido, que forzosamente tenía que sonar bien.

No está de más retomarlo y escucharlo una vez más.

Un abrazo